PALMA.- Baleares es la comunidad
autónoma con la tasa más elevada de
extranjeros, que representan un 13,35 por
ciento de la población total, pese a que el
número de inmigrantes empadronados en las
Islas ha aumentado menos que la media
nacional. Según los resultados definitivos
de explotación del padrón publicados ayer
por el Instituto Nacional de Estadística, a
fecha de 1 de enero de 2003 había en
Baleares 947.361 personas, un 3,31 por
ciento más que en el anterior censo
poblacional.
De esa cifra, 126.505
eran extranjeros, lo que supone un aumento
del 26,83 por ciento, inferior al 34 por
ciento de la media nacional. Sin embargo,
en cuanto a la tasa de extranjeros,
Baleares sigue ocupando el primer puesto
con una tasa del 13,35 por ciento (del
10,88 por ciento en el 2002), el doble del
promedio estatal, del 6,24 por ciento. Por
detrás de las Islas se sitúan Madrid, con
el 10,30 por ciento (8,04 por ciento en
2002), y Canarias, con el 9,47 por ciento
(7,76 por ciento en 2002).
De
acuerdo con el INE, estos datos significan
que ha aumentado la concentración de
extranjeros en las islas, además de Madrid
y las comunidades mediterráneas, según la
tendencia observada en años anteriores. El
número de extranjeros empadronados ha
aumentado en todas las comunidades
autónomas, excepto en Ceuta y Melilla, que
han perdido 131 y 92 habitantes,
respectivamente, y son destacables los
incrementos de población extranjera de
Cataluña (160.941 empadronados más), la
Comunidad de Madrid (144.775) y la
Comunidad valenciana (112.617 más).
En términos relativos el mayor
incremento corresponde a Castilla-La
Mancha, con un 47,33 por ciento más de
extranjeros inscritos en el padrón, seguida
de Cataluña (42,12 por ciento), Aragón
(40,58 por ciento), Castilla y León (39,40
por ciento), Comunidad valenciana (37,40
por ciento) y Murcia (36,40 por ciento).
Los extranjeros suman en España 2.664.168
personas -un 34 por ciento más que en
2002- y suponen el 6,2 por ciento de la
población total, según los resultados
definitivos de la explotación estadística
del padrón a 1 de enero de 2003.
El
aumento de la población de España, que ha
pasado de 41.837.894 personas a 1 de enero
de 2002 a 42.717.064 a 1 de enero de 2003,
se debe sobre todo a las 686.224 nuevas
inscripciones de extranjeros, el 78,05 por
ciento del total de nuevos
empadronados.
España en números
La población extranjera alcanza
la cifra de 2.664.168 personas, con un
aumento del 34,69 por ciento respecto de
los 1.977.944 inscritos a 1 de enero de
2002, añade la nota del Instituto Nacional
de Estadística (INE).
Esta cifra
contrasta con el alrededor de millón y
medio de extranjeros con permiso o tarjeta
de residencia en vigor que tiene computados
el Ministerio del Interior. De acuerdo con
los datos divulgados por el INE, la tasa
(número de extranjeros respecto a la
población total) actual es del 6,24 por
ciento frente al 4,73 por ciento del año
anterior.
Por su parte, los
empadronados que declaran nacionalidad
española han subido un 0,48 por ciento
(192.946 personas) hasta una cifra de
40.052.896. El número de extranjeros
empadronados ha aumentado en todas las
comunidades, salvo Ceuta y Melilla, que han
perdido 131 y 92 habitantes,
respectivamente, y se registran notables
incrementos de población extranjera de
Cataluña (160.941 empadronados más), Madrid
(144.775 más) y la Comunidad Valenciana
(112.617 más).
En cuanto a
diferencias absolutas de extranjeros
inscritos en 2003 y los que había en 2002,
los ecuatorianos son los primeros con
130.775 empadronados más (también en 2002
ocupaba este primer puesto con 120.500
nuevas inscripciones).
Les siguen
los marroquíes con 71.521 más inscritos
(74.043 nuevas inscripciones en 2002) y los
rumanos con 70.068 (35.638 en 2002).
También son importantes los incrementos de
colombianos, con 53.666 inscritos más, y de
argentinos, con 52.731.
En general,
añade el INE, se observa que la mayor parte
de los inscritos tiene como país de
nacimiento el mismo país de nacionalidad,
aunque a pesar de estos datos, hay
excepciones que resultan significativas.