A. RIVERA
PALMA.- Quien circule
pasado el Aeropuerto en dirección a
Llucmajor se habrá dado cuenta que las
obras de la autovía entre S' Arenal y
Llucmajor ya van a 100 por hora, casi como
el límite de velocidad permitido por los
vehículos (120 kilómetros por
hora).
Pero no sólo la autovía entre
estos dos enclaves fundamentales de
Mallorca, sino también la circunvalación
entre el Polígono de Son Noguera, el
recinto industrial acaso con más futuro de
la Isla, y Llucmajor ya ha empezado a toda
máquina, sin parar, con el movimiento de
tierras.
Estas dos obras, de las más
ambiciosas del Plan de Carreteras de la
Conselleria de Obras Públicas, permitirán
conectar Llucmajor con Palma en un tiempo
récord y evitará las largas colas de coches
en los meses de verano, sobre todo en julio
y agosto, cuando los vehículos se desplazan
a playas tan características y únicas como
las de Sa Rápita o Es Trenc.
El
desdoblamiento entre S' Arenal y Llucmajor
le costará 32,4 millones de euros (6,8
millones de euros de expropiaciones) y al
Ministerio de Fomento -que financia con
25.641.029 euros la totalidad de la obra-
la construcción de la variante de
Llucmajor. Esta infraestructura viaria, que
después de que se lleve a cabo la
prolongación de la autovía S'
Arenal-Llucmajor, conectará Palma con el
término municipal de Campos a través de una
vía rápida con dos carriles por
sentido.
Las nuevas infraestructuras
permitirán conectar Palma con las playas
más frecuentadas del sur de Mallorca en
tiempo récord evitándose los colapsos de
tráfico que se organizaban en Llucmajor.
Enlace
Las obras de la
variante, concretamente en el enlace de la
carretera que conduce a S'Estanyol,
comenzaron a principios de mes, aunque no
ha sido hasta esta semana cuando las obras
han empezado a un ritmo
endiablado.
Esta nueva vía es de 6,3
kilómetros, eliminará la enorme densidad de
tráfico rodado, -más de 20.000 vehículos
diarios- que ahora circulan por el núcleo
de Llucmajor en dirección Campos y sobre
todo, según afirmó la consellera de Obras
Públicas del Govern, Mabel Cabrer, «se
reducirá el número de muertos» que se
producen anualmente en esta
carretera.
La nueva variante enlazará
el polígono de Son Noguera con el cruce de
la carretera de Campos. Los dos carriles
por sentido, contemplados en el proyecto,
tendrán una superficie de 3,5 metros cada
uno, con un arcén exterior de 2,5 metros,
uno interior de 1 metro y una mediana de 12
metros.
Las obras han sido
adjudicadas a la UTE Melchor Mascaró-Cavosa
que tiene un plazo de 17 meses para
ejecutar la carretera. No obstante Caber
espera que «esté lista antes del verano de
2005».
La consellera quiso agradecer
la colaboración de los propietarios que se
han visto afectados, de los cuales el 99%
han mostrado su conformidad con las
condiciones establecidas. Mabel Cabrer
llegó a afirmar que era «un día muy
importante. Este proyecto hace tiempo que
permanecía paralizado y en un tiempo récord
el nuevo Govern ha conseguido iniciar una
obra tan necesaria como ésta».
La
Conselleria de Obras Públicas también ha
incluido una serie de medidas
medioambientales cifradas en 3.388.984
euros con el fin de reducir el impacto
paisajístico y visual de la nueva
infraestructura viaria en el entorno.
Estas medidas también incluyen la
restauración de terrenos afectados, la
repoblación de la flora de la superficie
afectada, señalización y protección de
formaciones vegetales de interés, pasos de
fauna, reconstrucción de muros de pared e
incluso la ejecución de un plan de
vigilancia ambiental.