G. REVELLES / M.
VAZQUEZ
FORMENTERA.- El delegado de
la Conselleria autonómica de Turismo en las
Pitiüses, Cándido Valladolid, mantiene de
momento este cargo en sus manos. Así lo
indicó ayer en una visita relámpago a la
menor de las Pitiüses: «Sigo trabajando y
lo seguiré haciendo hasta que alguien en el
Govern me diga 'basta'».
Valladolid
reconoció que el titular de la conselleria,
Joan Flaquer, no le ha indicado hasta ahora
si tomará o no la decisión de cesarle de
este cargo tras la ruptura del tripartito
municipal de Formentera. En este sentido,
mostró su confianza en que «cualquier
decisión que se tome al respecto se haga en
base al trabajo desarrollado como delegado
de Turismo, y no por lo sucedido en el
Ayuntamiento».
«A mí», aseguró
Valladolid, «se me ha dado la orden de
seguir trabajando. Tanto el conseller
Flaquer como el presidente del Consell
Insular, Pere Palau». Hacia este último, el
delegado de Turismo en las Pitiüses sólo
tuvo palabras de «agradecimiento»: «Palau
es un gran presidente y una gran persona
que sabe perfectamente que yo nunca usaré
el turismo para hacer maniobras».
Debate zanjado
Zanjaba
así Valladolid cualquier debate sobre la
afirmación lanzada por Palau en este
periódico [ver edición de ayer]: «Espero
que no use el turismo para hacer maniobras
que no beneficien a nadie». Eso sí, Palau
no pudo tampoco dejar de elogiar el trabajo
desarollado por Valladolid al frente de la
promoción turística de Eivissa y
Formentera.
Y es que Valladolid está
«muy contento» con la labor desarrollada en
los últimos meses en lo que a la promoción
turística de Eivissa y Formentera se
refiere. De ahí que no dude en afirmar que
tiene «ganas e ilusiones» de seguir
trabajando en ella. «Estoy seguro»,
manifestó ayer, «de que el Govern balear no
tomará una decisión sobre mi cargo por lo
ocurrido en Formentera. Y espero que si lo
hace sea por lo que estoy haciendo con mi
trabajo».
Un trabajo que ha tenido
como último capítulo el viaje del delegado
de Turismo a Moscú para participar en la
feria turística celebrada en la ciudad
rusa. Valladolid explicó que éste puede ser
un mercado interesente para las Pitiüses
dado que «se trata de un turismo de alto
poder adquisitivo al que le interesa la
cultura pero, sobre todo, el sol y
playa».
Este turismo, sin embargo,
tiene importantes dificultades para viajar
hasta las Pitiüses. Por un lado, «les ponen
muchos obstáculos a la hora de darles los
visados de salida», explicó Cándido
Valladolid. Por otro, no existen conexiones
directas entre las Islas y Moscú. Durante
el invierno, sólo un vuelo semanal une
Palma con la ciudad rusa, mientras que los
aeropuertos de Barcelona, Valencia y
Tenerife ofrecen numerosas conexiones tanto
en invierno como en verano. «Espero»,
concluyó Valladolid, «que algún turoperador
tome nota y ponga en marcha vuelos
directos».