TOMEU MAURA
PALMA.-Nadie tiene
tanta experiencia en el Mallorca como Damià
Amer. El delegado del primer equipo lleva
23 años consecutivos en el club, primero
como jugador, luego como delegado y ahora,
con Luis, con segundo entrenador. Ha
disfrutado de cuatro ascensos y ha padecido
tres descensos, aunque el último, en 1992,
le pilló como segundo del Mallorca B. Amer,
que trabaja codo a codo con Luis Aragonés y
conoce todos los secretos del vestuario, se
manifestó ayer en la Cadena Cope
«optimista», y dijo estar convencido de que
«no vamos a bajar a Segunda
División».
«Cada situación es
diferente. Cuando bajamos por primera vez
en 1984 ya se veía venir desde hacía mucho
tiempo. En cambio en 1988 perdimos la
promoción con el Oviedo jugando en el Lluís
Sitjar, cuando parecía imposible que no
fuéramos capaces de marcar un gol. Hace dos
años nos pasamos varios minutos en Segunda
División y al final nos salvamos, y ahora
es cierto que estamos en una situación
difícil, eso no puedo negarlo, pero debemos
aprovechar la ventaja de puntos de que
disponemos todavía en la clasificación»,
explica Amer relatando sus
experiencias.
El pobler, que en su
etapa como jugador le hizo un marcaje
impecable al argentino Diego Maradona en el
Camp Nou, insiste en el hecho de que la
clave radica en amarrar los puntos que se
disputarán en Son Moix: «Para nosotros cada
uno de esos cuatro partidos debe ser una
final. No se nos puede escapar ninguno,
comenzando por el domingo ante la Real
Sociedad».
Amer mantiene su confianza
en Luis Aragonés, «que está convencido de
que vamos a sacar esto adelante, y que nos
contagia su optimismo. El domingo después
de perder en Murcia fue el primero en
levantar el ánimo a los jugadores y en no
venirse abajo. Nadie como él para lidiar en
situaciones tan comprometidas».
El
segundo entrenador se resiste a establecer
analogías entre el Mallorca actual y el que
se salvó del descenso hace dos años en la
última jornada, «porque entonces a estas
alturas estábamos en puestos de descenso, y
ahora todavía tenemos un pequeño colchón.
Recuerdo que cuando fuimos a jugar contra
el Real Madrid no dependíamos de nosotros
sino de lo que hiciera Las Palmas con el
Tenerife, y ahora si le ganamos el domingo
a la Real no sólo sumamos tres puntos
importantes, sino que además les superamos
a ellos mismos por golaverage y ya tenemos
a otro equipo por detrás en la tabla
clasificatoria. Ya le gustaría al Celta y
al Espanyol tener los puntos que tenemos
nosotros».
Amer no ve a los jugadores
hundidos, «aunque sí preocupados», y admite
que lo peor de esta situación es entrar en
una dinámica perdedora. «En 1988 bajamos un
año después de haber acabado cuartos en la
Liga regular. El domingo nos visita la
Real, que el año pasado estuvo a punto de
ser campeona y ahora, con los mismos
jugadores, se juega el descenso. Estar ahí
abajo es muy difícil y nadie sabe qué es lo
que te lleva allí, pero por fortuna nuestra
gran ventaja es que tenemos a Luis
Aragonés».