La Orquesta Barroca de Mallorca abrirá el
próximo día 3, en el Auditorio Sa Màniga de
Cala Millor (Sant Llorenc), la quinta
edición de Semana de Música Religiosa, con
la interpretación de melodías de Handel,
Locatelli y Bach. El programa de la Semana
de Música Religiosa fue presentado ayer por
el director insular de Cultura, Guillem
Ginard, el alcalde de Sant Llorenç des
Cardassar, Mateu Puigrós, y el director de
Sa Màniga, Pere Santandreu. Santandreu
aseguró que, tras cinco años, llega el
momento de la consolidación de este
programa de conciertos, que cuenta con una
ayuda económica de 18.000 euros del Consell
de Mallorca. El responsable de Cultura del
Consell destacó la idoneidad de las fechas
de Semana Santa para celebrar este ciclo y
aseguró que es un tipo de propuesta que
interesa tanto al turista como al
residente, según Efe.
La Orquesta
Barroca de Mallorca, dirigida por el
estadounidense Barry Sargent y con la
colaboración de la mezzosoprano solista
Lola Casariego, será la formación encargada
de iniciar el festival con piezas de los
siglos XVII y XVIII.
El certamen
recuperará su vertiente más internacional
con la música del alemán Stephan Micus, «un
antropólogo musical», como lo definió el
director del Sa Màniga, que en sus
actuaciones mezcla sonidos e instrumentos
de diferentes partes del mundo y que
actuará el 6 de abril.
La Semana de
Música Religiosa concluirá el 10 de abril
con un concierto del cuarteto liderado por
el trompetista polaco de jazz, que
presentará su último trabajo, titulado The
soul of things, donde combina influencias
de oriente y occidente.
Los
organizadores confían en que la nueva
edición consiga un éxito equiparable al de
las anteriores citas, pues se esfuerzan por
«ofrecer propuestas de calidad, con el
objetivo de hacer de Cala Millor, además de
un punto de interés turístico, un centro de
promoción de la cultura», señaló el alcalde
de Sant Llorenc, Mateu Puigrós.
Pere
Santandreu señaló que, debido al sobrecoste
a causa de la insularidad que tienen los
actos culturales organizados en Mallorca,
se debería fomentar un circuito estable y
sólido entre todos los teatros públicos de
Mallorca, Ibiza y Menorca.