PALMA.- El abogado y articulista
Sebastià Frau Gaià fue escogido anoche
presidente de la Obra Cultural Balear (OCB)
para el mandato 2004-2008, en las
elecciones para renovar la junta directiva
de la organización que se celebran en el
Estudi General Lul·liá.
Frau Gaià
era el único candidato a la presidencia de
la organización, ya que lideraba la única
lista para renovar la cúpula de la entidad
que se presenta aba estos comicios.
Mientras, Alexandre Cortés y Miquel
Servera concurrían como independientes para
ocupar alguna de las diez vocalías que
había en liza.
La candidatura de
Frau, presentada el pasado día 19, estaba
compuesta por Ferran Gomila como aspirante
a la vicepresidencia primera; Paula Fluxá
para la vicepresidencia segunda; Joan
Gelabert para secretario y Stéphane
Fournier para tesorero.
Como
candidatos a las diez vocalías, incluía a
Antoni Colomer, Magdalena Huguet, Jaume
Lladó, Aina Llompart, Josep Meliá, Joan
Miralles, Maties Oliver, Bernat Sureda,
Cathy Sweeney y Maria Tous.
La
asamblea general extraordinaria para
renovar la junta directiva de la entidad
empezó a las 20 horas y a ella estaban
convocados los alrededor de 3.000 socios,
aunque a las 21 horas habían acudido unas
150.
Los afiliados tenían la opción
de votar individualmente a cada uno de los
integrantes de la lista liderada por Frau,
con lo que se podía dar la circunstancia de
que la nueva junta directiva tuviera a
Cortés o Alexandre, o a los dos, como
vocales independientes, si consiguían más
votos que los de la candidatura unitaria,
algo de lo que se estaba pendiente al
cierre de esta edición.
Frau será el
sucesor al frente de la organización de
Toni Mir, que el pasado 7 de enero abandonó
el cargo que ocupaba desde hacía 12 años,
tras ser propuesto como secretario de
Política Lingüística de la Dirección
General de Política Lingüística de la
Generalitat de Cataluña.
En la
presentación de la lista, Frau Gaià
adelantó que el presidente no tendrá
funciones ejecutivas como hasta ahora, sino
sólo de representación y decisión, y que
uno de sus principales objetivos será
conseguir un «bilingüismo efectivo» entre
el castellano y el catalán.