INDALECIO RIBELLES
PALMA.- Tres
años de vida le quedan al principal
templo de la movida nocturna
palmesana, la discoteca Pachá, en pleno
Paseo Marítimo y explotada por el grupo
Cursach Ocio del empresario de la noche
Bartolomé Cursach.
En 2008, una vez
caduque el contrato de arrendamiento que el
grupo Cursach tiene con el Obispado de
Mallorca -fecha confirmada desde la propia
Fundación Nazaret- la señera sala de
fiestas donde acuden cada fin de semana
miles de jóvenes palmesanos deberá cerrar
sus puertas.
El motivo, el acuerdo
alcanzado en la mañana de ayer entre el
Consell de Mallorca, la Fundación Nazaret,
administrada por la Iglesia de Mallorca y
propietaria de los terrenos de Pachá, y el
Ayuntamiento de Palma para declarar los
15.412 metros cuadrados de los Jardines de
Nazaret como Bien de Interés Cultural
(BIC).
El pacto fue hecho público en
rueda de prensa tras la habitual Gerencia
de Urbanismo del Ayuntamiento de Palma por
el regidor de Urbanismo, Javier Rodrigo de
Santos, y por el conseller de Territorio
del Consell de Mallorca, Bartomeu Vicens,
donde dieron cuenta del acuerdo alcanzado.
El mismos supondrá, según lo
avanzado, la declaración de BIC en un
próximo Pleno del Consell de Mallorca de
todo los terrenos de esta fundación, desde
el Paseo Marítimo a Joan Miró y afectará,
en una primera fase, a 9.405 metros
cuadrados incluido todo el jardín histórico
de primera línea de la fachada marítima,
que hasta ahora estaba sólo catalogado por
el Ayuntamiento de Palma (5.370 metros
cuadrados), más el huerto. Toda esta
extensión duplica las expectativas
iniciales que preveía el planeamiento
urbanístico vigente.
Junto a la zona
BIC toda la fachada posterior de los
jardines, incluyendo el edificio que ocupa
el orfanato de Nazaret hasta la entrada a
estos terrenos por la calle de Joan Miró,
queda clasificada como zona de especial
protección.
Máximo cinco
alturas
En el interior de la
misma y equidistante de la primera línea
del Paseo Marítimo, el acuerdo rubricado
por Consell y Cort posibilita al Obispado
de Mallorca una edificabilidad de 6.000
metros cuadrados para la construcción de un
edificio de 5 alturas máximo, tal y como
ayer apuntó el director municipal de
Urbanismo, Tomeu Abad.
Frente a las
posibilidades que ofrecía al Obispado el
anterior planeamiento urbanístico, que
permitía la construcción de un aparcamiento
y un centro comercial dentro de estos
terrenos, tras lo acordado ayer sólo se
podrá construir este edificio. Todo apunta
que será destinado a viviendas de lujo con
las que se financiará el bien social de la
Fundación Nazaret.
El acuerdo reduce
en casi un 50% la edificabilidad prevista
en el interior de los terrenos de la
Fundación de Nazaret que hasta ayer
alcanzaban, aproximadamente, más de 13.000
metros cuadrados.
Según el concejal
de Urbanismo, Rodrigo de Santos, esta
protección permite cumplir tres objetivos:
asegurar la conexión entre Paseo Marítimo y
Joan MIró; eliminar del todo la posibilidad
de edificabilidad en la primera línea de la
fachada marítima, retranqueando la
edificabilidad al interior de la parcela, y
avanzar en la rehabilitación del barrio de
El Terreno.
Una zona aún pendiente de
la finalización del denominado Plan General
de Reforma Interior (PERI) que definirá el
futuro urbanístico de esta zona de Palma.
Por lo dicho por De Santos y de
acuerdo en lo estipulado en el plan general
vigente, los terrenos del Obispado que
ahora ocupa la popular sala de fiestas
deberán ser expropiados por el Consistorio
palmesano una vez finalice el contrato de
arrendamiento. «En principio no parece que
pueda ser compatible la declaración de BIC
con la apertura o instalación de una
discoteca», precisó ayer, por si había
lugar a dudas, el conseller de Territorio
del Consell de Mallorca, Bartolomé
Vicens.