DIMISION. El PSM ha pedido la dimisión
de la responsable de Cultura del Consell de
Mallorca, Dolça Mulet, al entender
que es "patético" que reconozca
no tener aún un proyecto cultural para la
isla.
¿Patético? A mí lo que me
parece patético es pretender que los
dirigentes culturales lleguen a los cargos
con un plan de cultura metido en la cabeza,
que es tanto como pensar que el arte es un
producto capaz de ser previsto, enlatado y
burocratizado para su posterior
comercialización en salas, museos o
teatros.
No es la señora Mulet la
que tiene que dirigir la cultura de
Mallorca. La cultura, Dios nos libre, no se
planifica desde la Administración a cuatro
años vista, como si fuera un plan de
carreteras, hospitales o depuradoras. La
cultura debe ser concebida, propuesta y
realizada por los trabajadores de la
cultura, artistas o intelectuales siempre
condicionados por los veleidosos favores de
la imaginación, que difícilmente pueden
saber al día de hoy si el año que viene
tendrán algún buen cuadro que exponer,
algún buen libro que publicar o algún buen
proyecto escénico que representar en un
teatro. Y el papel de la Administración
sólo puede ser el de facilitar la puesta en
marcha de la actividad artística y cultural
siguiendo en todo momento criterios de
interés y calidad.
ESPIRITU. La
señora Mulet está obligada, eso sí, a ser
un espíritu cultivado en las más bellas
expresiones del arte, capaz de distinguir
lo bueno de lo malo, lo necesario de lo
superfluo y lo importante de lo banal, pero
nada le obliga a tener ideas preconcebidas
sobre cómo tiene que ser la política
cultural de los próximos años. Que al día
de hoy no lo sepa dice bastante más a su
favor que lo contrario.
OPERA.
Naturalmente hay que mantener los museos y
espacios destinados a la expresión de la
cultura, lo cual exige planificación
presupuestaria. Y es verdad que hay
actividades que tienen que ser programadas
con tiempo, aunque sólo sea por razones de
agenda de los artistas, como por ejemplo la
ópera, pero hay otros asuntos en los que
sería mucho mejor dejar un amplio margen
para la improvisación, sin ningún proyecto
específico en la cabeza y repartiendo las
subvenciones en relación al interés y nivel
artístico de las propuestas que vayan
haciendo los trabajadores del arte,
conforme a los dictados imprevisibles de su
imaginación, que son las personas
verdaderamente interesadas en la proyección
social de la cultura, aunque sólo sea
porque viven de ella. Los políticos, del
ramo que sea, viven de la política, no de
la cultura.
PANIAGUADOS. Por
desgracia, la costumbre en nuestras islas
es tenerlo todo muy planificado,
generalmente a conveniencia del político de
turno, mediante el reparto generalizado de
subvenciones a cuenta de actividades
culturales de calidad por ver, de suerte
que exista el mayor número posible de
paniaguados agradecidos y poco dinero
disponible para las actividades de
auténtico interés que puedan ir surgiendo
sobre la marcha.
La señora Mulet, a
nueve meses de su acceso al cargo, todavía
no tiene un proyecto cultural. Pues qué
bien, me parece un dato muy esperanzador.
COMERCIO. Parece que se recrudece en
Palma la guerra entre el pequeño y el gran
comercio, sobre todo en lo que se refiere a
la apertura de domingos y festivos. Eso sin
contar el descontento de los comerciantes
del centro de Palma con una política
municipal que consideran perjudicial para
sus intereses económicos.
No es por
sentimentalismo, ni por defender al
comercio tradicional, pero francamente,
¿qué encanto puede tener para el consumidor
isleño pasarse los domingos en el Pryca?
La libertad es un derecho
irrenunciable, por supuesto, ¿pero acaso
merece la pena perjudicar la actividad del
pequeño comercio para tener la libertad de
arrastrar un carrito de la compra un
domingo por la tarde? Por mi parte,
renuncio muy gustosamente a ese derecho.
MOSTRA. Ya está en marcha la XX
Mostra de Cuina Mallorquina en el Recinto
Ferial de Palma. Entre sus propuestas,
destaca este año el plato de frito marinero
que Koldo Royo preparará en
colaboración con los presos del centro
penitenciario de Palma y que cuenta con
apoyo del Fondo de Regulación y
Organización del Mercado de Productos de la
Pesca y Cultivos Marinos.
DELFINES.
Mas de 700 niños participaron ayer en la
XII edición de la PIMEM-Excursión a
Marineland, organizada por la Asociación de
Empresarios de Guarderías Infantiles, que
constituyó una gran fiesta para los niños y
también, me imagino, para papagayos, leones
marinos y delfines, encantados con tan
numerosa y divertida
compañía.
martazoreda@ccr.es
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