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  Jueves, 25 de marzo de 2004 Actualizado a las 01:30
 

LA LONJA / MARTA ZOREDA
Dolça Mulet no tiene un proyecto cultural, qué bien


DIMISION. El PSM ha pedido la dimisión de la responsable de Cultura del Consell de Mallorca, Dolça Mulet, al entender que es "patético" que reconozca no tener aún un proyecto cultural para la isla.

¿Patético? A mí lo que me parece patético es pretender que los dirigentes culturales lleguen a los cargos con un plan de cultura metido en la cabeza, que es tanto como pensar que el arte es un producto capaz de ser previsto, enlatado y burocratizado para su posterior comercialización en salas, museos o teatros.

No es la señora Mulet la que tiene que dirigir la cultura de Mallorca. La cultura, Dios nos libre, no se planifica desde la Administración a cuatro años vista, como si fuera un plan de carreteras, hospitales o depuradoras. La cultura debe ser concebida, propuesta y realizada por los trabajadores de la cultura, artistas o intelectuales siempre condicionados por los veleidosos favores de la imaginación, que difícilmente pueden saber al día de hoy si el año que viene tendrán algún buen cuadro que exponer, algún buen libro que publicar o algún buen proyecto escénico que representar en un teatro. Y el papel de la Administración sólo puede ser el de facilitar la puesta en marcha de la actividad artística y cultural siguiendo en todo momento criterios de interés y calidad.

ESPIRITU. La señora Mulet está obligada, eso sí, a ser un espíritu cultivado en las más bellas expresiones del arte, capaz de distinguir lo bueno de lo malo, lo necesario de lo superfluo y lo importante de lo banal, pero nada le obliga a tener ideas preconcebidas sobre cómo tiene que ser la política cultural de los próximos años. Que al día de hoy no lo sepa dice bastante más a su favor que lo contrario.

OPERA. Naturalmente hay que mantener los museos y espacios destinados a la expresión de la cultura, lo cual exige planificación presupuestaria. Y es verdad que hay actividades que tienen que ser programadas con tiempo, aunque sólo sea por razones de agenda de los artistas, como por ejemplo la ópera, pero hay otros asuntos en los que sería mucho mejor dejar un amplio margen para la improvisación, sin ningún proyecto específico en la cabeza y repartiendo las subvenciones en relación al interés y nivel artístico de las propuestas que vayan haciendo los trabajadores del arte, conforme a los dictados imprevisibles de su imaginación, que son las personas verdaderamente interesadas en la proyección social de la cultura, aunque sólo sea porque viven de ella. Los políticos, del ramo que sea, viven de la política, no de la cultura.

PANIAGUADOS. Por desgracia, la costumbre en nuestras islas es tenerlo todo muy planificado, generalmente a conveniencia del político de turno, mediante el reparto generalizado de subvenciones a cuenta de actividades culturales de calidad por ver, de suerte que exista el mayor número posible de paniaguados agradecidos y poco dinero disponible para las actividades de auténtico interés que puedan ir surgiendo sobre la marcha.

La señora Mulet, a nueve meses de su acceso al cargo, todavía no tiene un proyecto cultural. Pues qué bien, me parece un dato muy esperanzador.

COMERCIO. Parece que se recrudece en Palma la guerra entre el pequeño y el gran comercio, sobre todo en lo que se refiere a la apertura de domingos y festivos. Eso sin contar el descontento de los comerciantes del centro de Palma con una política municipal que consideran perjudicial para sus intereses económicos.

No es por sentimentalismo, ni por defender al comercio tradicional, pero francamente, ¿qué encanto puede tener para el consumidor isleño pasarse los domingos en el Pryca?

La libertad es un derecho irrenunciable, por supuesto, ¿pero acaso merece la pena perjudicar la actividad del pequeño comercio para tener la libertad de arrastrar un carrito de la compra un domingo por la tarde? Por mi parte, renuncio muy gustosamente a ese derecho.

MOSTRA. Ya está en marcha la XX Mostra de Cuina Mallorquina en el Recinto Ferial de Palma. Entre sus propuestas, destaca este año el plato de frito marinero que Koldo Royo preparará en colaboración con los presos del centro penitenciario de Palma y que cuenta con apoyo del Fondo de Regulación y Organización del Mercado de Productos de la Pesca y Cultivos Marinos.

DELFINES. Mas de 700 niños participaron ayer en la XII edición de la PIMEM-Excursión a Marineland, organizada por la Asociación de Empresarios de Guarderías Infantiles, que constituyó una gran fiesta para los niños y también, me imagino, para papagayos, leones marinos y delfines, encantados con tan numerosa y divertida compañía.

martazoreda@ccr.es

 
   
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