J.E
Los 27 kilómetros de autopista
que separarán Palma de Campos después de la
ampliación de la autopista Palma-Llucmajor
en 8'5 kilómetros y de los 6'3 kilómetros
de la variante de dicha población a la que
desembocará permitirán comunicar ambos
municipios en coche en poco menos de 25
minutos a partir del verano de
2005.
Las obras de la variante de
Llucmajor iniciadas el pasado 12 de febrero
y presupuestadas en 25'6 millones de euros
comunicarán el polígono llucmajorer
de Son Noguera con la carretera de Campos.
Este adelanto en un mes largo respecto a la
ampliación de la autopista Palma-Llucmajor
posibilitará la convergencia simultánea del
plazo de finalización de obras, en el
primer caso cifradas en 17 meses y en 15 en
relación a la autopista.
En ambos
casos se ha optado por conceder las
licencias a distintas UTE ( Unión Temporal
de Empresas). La variante se ha adjudicado
a la UTE Melchor Mascaró -Cavosa mientras
que los 8'5 kilómetros nuevos de autopista
han ido a parar a dos empresas distintas.
Por una parte la UTE ACS Obras y Proyectos
S.A., propiedad del presidente del Real
Madrid, Florentino Pérez y a la
constructora local Matias Bibiloni Arrom.
Con la intención de minimizar el impacto
ambiental que supone la apropiación de
46'915 hectáreas (Autopista) por un lado y
47. hectáreas (variante de Llucmajor) por
otro, la Conselleria de Obras Públicas ha
incluido una serie de mejoras
medioambientales que incluyen la
reforestación de una importante superficie,
la restauración de los terrenos afectados
el mantenimiento del cauce de torrentes y
la plantación de especies autóctonas. Una
inclusión en el plan inicial pensada
especialmente para la zona ANEI (Area
Natural d'Especial Interés) del Barranc de
Son Gual y Xorrigó.
Estas medidas
correctoras supervisadas por la Comisión
Balear de Medio Ambiente tratarán de evitar
otros daños al entorno.
En definitiva
una serie de iniciativas relacionadas con
el drenaje, la tierra vegetal, las
plantaciones y las labores de limpieza y
acabado que ascienden a 3.440.208'9
euros.
Entre dichas medidas también
se contempla la reparación de los muros
de paret seca y la restitución de
los caminos que se vean alterados. Se
incluye entre dichos puntos el encargo de
un seguimiento arqueológico y
arquitectónica mientras dure la fase de
movimientos de tierra.