La decisión de colocar a Ventayol como
director de obra en Calvià fue del propio
gerente de Serveis Ferroviaris, Antonio
Santos Hierro, quien próximamente debería
ser nombrado concejal por el PSOE en el
Ayuntamiento de Palma. Sucederá esto si
Isabel Oliver, que el pasado día 14 fue
elegida diputada, renuncia a su acta de
concejal. Santos Hierro es el siguiente de
la lista.
Puestos en contacto con
Pere Ventayol, éste ha expresado su deseo
de no hacer declaraciones «por el momento».
Así y todo manifestó que consideraba «muy
injusto» que ahora «se estuvieran
criminalizando unas actuaciones que siempre
fueron correctas».
Ventayol no quiso
tampoco entrar en valoraciones sobre su
contrato como director de obra en el
Intercambiador de Transporte de Calvià y se
limitó a afirmar que no era incompatible el
contrato de director de obra con el de
miembro del Consejo de Administración de
Serveis Ferroviaris.
En su
declaración ante el instructor de SFM que
investiga el accidente de Petra, Pere
Ventayol afirmó que su labor consistía en
hacer un seguimiento del plan de obras.
Sobre la decisión de gunitar el talud de
Son Tey (el que se desplomó y provocó el
accidente) Ventayol asegura que fue una
decisión de la dirección de obra. En este
proyecto de línea ferroviaria, Pere
Ventayol no tuvo ninguna función como
director de obra sino que realizaba la
supervisión no como técnico sino como
miembro del Consejo de Administración de
Serveis Ferroviaris.
Sobre el
desprendimiento y a la pregunta de si la
línea ferroviaria se abrió al público sin
las condiciones adecuadas de seguridad, el
ingeniero afirmó que «si los técnicos de
dirección de obra y el contratista firmaron
el acta de recepción debía ser porque las
condiciones de seguridad eran adecuadas».
Añade que cualquier problema posterior se
tendría que haber detectado mediante los
programas de seguimiento, vigilancia y
control, que son función de la empresa
contratista. Por otra parte, el ingeniero
reconoce que su intervención en el tema del
talud se centró en los aspectos
paisajísticos. Para supervisar las obras
del tren entre Inca y Manacor, Serveis
Ferroviaris contrató al ingeniero Urbano
Sánchez Pastor, quien centró su trabajo en
la supervisión de los plazos.