RICARDO FERNANDEZ
EIVISSA.- «En el
puerto de Nador hay muchas lanchas,
simplemente cogimos una el pasado sábado,
como hace mucha gente y decidimos venir a
darnos una vuelta hasta España. Cuando
llegamos, no sabemos dónde, dimos la vuelta
pero nos quedamos sin gasolina y tuvimos
que pedir ayuda».
Este es el único
argumento que defendieron ayer ante el
juzgado de instrucción número dos de
Eivissa los cuatro marroquíes que fueron
rescatados de una lancha neumática con tres
motores a 33 millas de Sant Antoni.
A
pesar de que el Cuerpo Nacional de Policía
sospecha que todos ellos eran
muleros encargados de traer hachís
en lanchas hasta cualquier punto de
Baleares o del Levante español, no se han
encontrado pruebas para
inculparlos.
Tal y como era de
esperar, la lancha neumática de 12 metros
de eslora y tres motores que ayer a las
23.15 horas el remolcador de Salvamento
Marítimo Antártico trajo hasta el
dique de Botafoc del puerto de Eivissa, no
arrojó ninguna prueba concluyente de los
verdaderos intereses del viaje de los
cuatro marroquíes.
«¿Viajaba alguien
más con ustedes en la lancha?». Fue lo
único que les preguntó el titular del
juzgado número dos, por si pudiera tratarse
de una organización dedicada al tráfico de
personas.
El caso es que, como era de
esperar, ayer tan sólo firmaron el auto de
ingreso en un centro de internamiento, para
su posterior retorno a
Marruecos.
Lo único que el Cuerpo
Nacional de Policía ha podido imputarle a
los pilotos de la lancha es una simple
sanción administrativa por infracción de
las leyes de Extranjería. Además, ayer el
juez también les permitió ponerse en
contacto telefónico con sus familias para
comunicarles que se encontraban en perfecto
estado.
Nueve
identidades
Uno de los detenidos,
tal y como adelantó ayer EL MUNDO/Ibiza y
Formentera, ya había estado en España hace
algunos años, y ya se le había abierto
expediente de expulsión. Además, se le
acusó de haber utilizado hasta nueve
identidades distintas.
Los cuatro
marroquíes emprenderán hoy su regreso a
Marruecos. El Ministerio del Interior les
ingresará finalmente en el Centro de
Internamiento de Málaga, ya que no existe
en Baleares, para posteriormente
trasladarlos a Marruecos. Un viaje que
posiblemente realizarán por
tierra.
Ayer a las 10.30 horas el
Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia
Civil investigaban en el dique de Botafoc
la lancha utilizada por los
marroquíes.
Se trata de una lancha
con tres motores de 300 cv cada uno. Una
'patera' poco común, y también
una tripulación poco habitual para
emprender una excursión a España el pasado
sábado, a ojos del Cuerpo Nacional de
Policía.
Según fuentes de la Guardia
Civil, las personas que se dedican al
contrabando de hachís utilizan esta clase
de lanchas rápidas, además de aprovecharse
del mal tiempo para poder pasar más
desapercibidos.
El Cuerpo Nacional de
Policía desconoce si estas personas ya
habían entregado la mercancía o la habían
tirado al mar una vez que comenzaron sus
problemas.