PABLO DE LA CALLE
MADRID.- La Real
Federación Española de Ciclismo (RFEC)
anunció ayer que actuará contra el ex
ciclista Jesús Manzano por las revelaciones
publicadas por el diario As, donde
afirma que en su etapa como corredor del
Kelme le suministraban medicamento
prohibidos y le realizaban transfusiones
sanguíneas para mejorar su rendimiento.
Las confesiones de Manzano, 25 años
y retirado de la actividad profesional,
escocieron en las sedes de la RFEC y del
Kelme. Eugenio Bermúdez, secretario general
de la Federación, aseguró sentirse muy
molesto con el ex corredor por sostener que
el dopaje es algo generalizado en el
ciclismo. «Eso no es verdad y por eso vamos
a tomar las medidas pertinentes»,
lamentó.
Jesús Manzano, que ayer
estaba ilocalizable, asegura que en la
edición de 2003 del Tour de Francia (donde
se retiró por un desfallecimiento) estuvo a
punto de morir debido al consumo de una
sustancia proporcionada por un integrante
del equipo levantino. También declara que
temió por su vida por segunda vez cuando,
en el mes de julio del pasado año en
Valencia, le realizaron una transfusión de
sangre en mal estado. «Me metieron unos 175
mililitros y me empecé a sentir muy
mal».