T. J. ESCANELLAS
PALMA.- La
biblioteca pública de Mallorca, situada
frente al museo de Es Baluard, permanece
todavía en espera de ser inaugurada a pesar
de que las obras finalizaron hace ya
tiempo.
Los procedimientos habituales
para el establecimiento de una biblioteca
estatal son siempre los mismos. El
Ministerio de Cultura se hace cargo de la
infraestructura de las instalaciones para
después ceder al Ejecutivo autonómico las
competencias sobre la misma en cuanto a
material, personal y
mantenimiento.
De este modo, el
Ministerio de Cultura cumplió con su
cometido, es decir, construyó el edificio
donde debía ubicarse la biblioteca, en la
plaza de la Porta de Santa Catalina, y
después cedió las competencias a la
Conselleria de Educación del Govern, que
ahora dirige Francesc Fiol.
Pero
parece que el Ejecutivo, tanto el del Pacte
como el actual, no están por la labor de
finalizar la ejecución, y desde hace ya
varios meses, la biblioteca se encuentra
abandonada. Tanto que ya comienzan a
acumularse en su portal los desperdicios,
la suciedad e incluso restos de las propias
obras (sacos, palés y plásticos) que los
operarios dejaron al término de las
mismas.
En este sentido, el PSM
reclamó ayer la realización de un plan de
bibliotecas que «prevea más recursos, tanto
humanos como materiales» para este tipo de
instalaciones municipales. El grupo
nacionalista presentará esta medida en el
Ayuntamiento de Palma en el próximo
Pleno.
Para el PSM, según expresa
esta formación en un comunicado, el estado
actual de la red de bibliotecas de Palma
«es más que lamentable» y resulta
«insuficiente» para el crecimiento que ha
experimentado la ciudad en los últimos
años.
Por esta razón, el partido
nacionalista propondrá en el próximo Pleno
que se realice un estudio sobre la dotación
económica, el personal y los horarios de
estos servicios «para la posterior
elaboración de unos estándares ideales» y
la «fijación de un plan de bibliotecas»,
con sus correspondientes plazos e
inversiones.