I.R.
PALMA.- Nueve meses después
de que la Ordenanza municipal de bares y
restaurantes entrase en vigor, la
Concejalía de Urbanismo sigue sin hacer
cumplir uno de sus artículos más básicos,
aquel que hace referencia a la necesidad de
que todos los establecimientos públicos
exhiban en su entrada una placa
identificativa sobre el grupo al que
pertenece el negocio (bar musical, café
concierto, restaurante, etc...).
En
la misma tendría que estar especificado
además del tipo de establecimiento, el
horario de actividad al que está sujeto y
el aforo máximo permitido. La medida tiene
más importancia de la que pudiera parecer,
ya que es instrumento vital para que la
denominada Patrulla Verde de la Policía
Local, encargada de velar por el
cumplimiento de la ordenanza
antiafter pueda cumplir su trabajo.
Para el presidente de la asociación
de El Terreno, Angel Doménech, el
incumplimiento es «un subterfugio del que
se valen algunos locales de ocio nocturno
del barrio para vulnerar la ordenanza ya
que si los afectados no sabemos a qué hora
deben cerrar, no podemos denunciarlos hasta
que el ruido es insoportable», apunta este
portavoz vecinal.
Aunque la
situación ha mejorado en una donde se
concentran gran parte de los locales de la
movida palmesana, como asegura
Doménech, «habrá que ver si esto ha sido
por casualidad, o cuando llegue la
primavera y el verano comienzan los
desmadres como todos los años», valora.