INDALECIO RIBELLES
PALMA.- Cort no
reabrirá al tráfico los sesenta metros
lineales peatonalizados de la calle
Blanquerna. Un informe policial remitido a
la Concejalía de Tráfico donde se expresa
claramente la inconveniencia de esta medida
por motivos de seguridad ha desechado esta
posibilidad que exigían los comerciantes de
esta calle del ensanche palmesano.
Según el documento elaborado
inicialmente por el policía de barrio de la
zona, al haberse efectuado una reforma
completa de todo el pavimento de calzada y
aceras de esta calle pensando en su
peatonalización, sería contraproducente el
paso de vehículos en un nivel de densidad
de tráfico tan elevado como el que soporta
esta vía del primer ensanche de Ciutat.
De hecho calzadas y aceras se
encuentran al mismo nivel en altura lo que
originaría no pocos problemas para los
peatones con el lógico problema de
accidentalidad.
Según apuntan
fuentes del departamento municipal de
Tráfico, hay puntos de la ciudad como la
céntrica plaza de Santa Eulàlia, en pleno
Casco Antiguo palmesano, donde se permite
el tránsito de vehículos, aunque sólo a
transportistas para abastecimiento de
comercios y residentes, sin existir aceras.
Sin embargo, la densidad del tráfico
en esta plaza es mínima, algo que no
ocurriría en el caso del tramo cerrado de
la calle Blanquerna, que soportaría en caso
de apertura un número de vehículos similar
al resto de la vía lo que no sería deseable
en materia de movilidad.
3.500
metros cuadrados
Este informe
policial ha sido definitivo para decantar
al concejal de Tráfico, Alvaro Gijón, a
desechar una vuelta atrás en una medida
adoptada hace año y medio coincidiendo con
el inicio de las obras del aparcamiento de
Santa Pagesa, inaugurado a finales del
pasado año.
Sin embargo, Gijón ha
tenido que meditar largo tiempo la decisión
definitiva, que aún no ha sido comunicada a
vecinos ni comerciantes, ante la presión de
uno y otro colectivo para que se decantara
por una u otra opción.
Los
comerciantes, como viene siendo habitual en
todas las medidas de restricción del
tráfico rodado adoptadas en los últimos
años en la capital balear, siempre
manifiestan un rotundo rechazo alegando las
pérdidas económicas que les ocasiona la
menor afluencia de vehículos por sus
calles.
En este caso además se le
unía a ello las promesas efectuadas por el
anterior equipo de gobierno de que una vez
finalizadas las obras del aparcamiento de
Santa Pagesa, el tráfico volvería a
restablecerse.
«No podemos dar
marcha atrás a una decisión que beneficia a
miles de ciudadanos que, por fin, tendrán
un espacio libre en una zona saturada
urbanísticamente», valora el regidor de
Tráfico, Alvaro Gijón, respecto a esta
decisión.
Gijón, como viene siendo
habitual en esta Concejalía, está
recibiendo estos días presiones de todos
los gustos por la aplicación de algunas de
las medidas que contempla el plan de
movilidad urbana.
En el caso de la
calle Blanquerna la decisión era
especialmente difícil, ya que ambos
colectivos habían presentado un nivel
similar de firmas, aproximadamente medio
millar, a favor de una y otra medida. Pero
Gijón, después de escuchar a unos y otros,
y consultar con los técnicos de Tráfico, ha
decidido no reabrir la calle a la
circulación porque «los vecinos tienen un
espacio libre de 3.500 metros cuadrados y,
además, porque los que van en coche si
quieren continuar por Blanquerna, sólo
tardan un minuto cogiendo el giro por la
calle Tiziano y Francisco Molina», razona
el concejal palmesano.
Tras esta
decisión, Cort deberá proceder a reformar
el interior de la zona peatonalizada donde
ya se había instalado jardineras, bancos y
farolas. «Harían falta juegos infantiles y
parterres ajardinados para consolidar este
espacio y que sea el punto de encuentro de
la población», dice Gijón adelantando
posibles añadidos a la plaza.