J. R. R.
PALMA.- Baleares es una
de las regiones de España que presenta
mayores índices de incidencia de un mal que
por habitual y conocido no debe ser
despreciada: la varicela, esa enfermedad
infecciosa de la infancia (aunque pueden
padecerla los adultos) producida por el
virus varicela-zóster del grupo
herpesvirus.
Desde el punto de vista
clínico se caracteriza por fiebre alta y
exantema, con brote de vesículas que
posteriormente se secan sin dejar cicatriz.
Comienza por la aparición de unos puntos
rojos -que son pequeñas ampollas o
vesículas- que pican y que, a la larga, se
secan y forman costras. En 2003, según los
datos provisionales del Centro Nacional de
Epidemiología, en Baleares se registraron
4.625 casos de varicela, lo que supuso una
incidencia de 612 casos por cada 100.000
habitantes, frente a la tasa media estatal,
que se limitó el pasado año a 448 casos por
100.000 habitantes. No ha sido éste el
único año malo.
En 2002 se
registraron en Baleares 4.440 afectados de
varicela, con una tasa de 590 casos por
100.000 habitantes, frente a la media
estatal, de 496. En 2001 el total bruto fue
de 6.897 casos, con una tasa de 921, frente
a la de 497 de la media estatal. 2001 fue
en este sentido el peor año del último
lustro.
En 2000 los casos totales de
varicela en Baleares fueron 5.135, 614 por
100.000 habitantes. La tasa de ese año en
España fue de 463. Cerrando el periodo de
los últimos cinco años, 1999 registró 3.958
varicelas en las Islas, una tasa de 534 por
100.000, frente a los 579 de la media
estatal. Fue el año «mejor» de los últimos
5.
El calendario vacunal 2004-2005,
recientemente aprobado, no incluye aún la
vacuna contra la varicela. Hace un año, la
Asociación Española de Pediatría (AEP) hizo
públicas unas recomendaciones en las que
aconsejaban la inclusión de las vacunas
contra la varicela y el neumococo en el
calendario vacunal.
La varicela es
una enfermedad que en la mayoría de las
ocasiones no origina complicaciones. Sin
embargo, cuando se produce en el adulto el
riesgo de que esta patología sea más grave
aumenta. Ése es uno de los motivos por el
que la APE recomienda la vacuna en la etapa
infantil.