E.U.
El Grupo Cursach mantiene en
la Playa de Palma sus dos discotecas de
manera irregular. El MegaPark, que se
encuentra al aire libre, a pesar de ser una
discoteca, funciona con licencia de
restaurante de un tenedor. En su sótano, la
sala MegArena no tiene ni siquiera
licencia. El problema está en que el Grupo
Cursach solicitó al Ayuntamiento la
licencia de sala de fiestas cuando inauguró
el MegArena. Y lo hizo para «la planta baja
y el sótano». Es decir, para todo el
complejo, ya que la planta baja corresponde
al MegaPark y el sótano al
MegArena.
¿Qué ha ocurrido ahora?
Pues que ha caducado la solicitud del
permiso de sala de fiestas para las dos
partes. Es decir, que el MegaPark seguirá
siendo un «restaurante de un
tenedor».