M. A. RUIZ COLL
PALMA.- El alcalde
de Petra, Joan Font, ha pedido a la
consellera de Obras Públicas, Mabel Cabrer,
que ceda al Ayuntamiento la antigua
estación de tren situada en el interior del
casco urbano, que quedó en desuso cuando
entró en servicio el nuevo trazado exterior
de la vía férrea que bordea la
población.
El acuerdo firmado en 2002
entre el conseller de Obras Públicas,
Francesc Quetglas, y el alcalde para
desviar la vía del tren establecía una
cláusula según la cual Serveis Ferroviaris
de Mallorca (SFM) cede al Ayuntamiento el
antiguo trazado que atraviesa el pueblo,
para transformarlo en un paseo.
El
entonces vicepresidente del Govern, Pere
Sampol, se comprometió a cofinanciar con
fondos europeos el proyecto de
embellecimiento de la zona, que supone una
inversión global de 540.910 euros (90
millones de pesetas).
En cambio, de
acuerdo con el convenio firmado, SFM se
queda con la antigua estación de tren y los
terrenos colindantes, valorados en su
conjunto en alrededor de 125 millones de
pesetas, sin que quedara determinado su
futuro uso.
No fue hasta pasadas las
elecciones autonómicas del 25 de mayo
cuando el alcalde nacionalista sometió esta
última cláusula a la aprobación del pleno.
Sin embargo, después de que Mabel Cabrer
tomara posesión del cargo como consellera
de Obras Públicas, Font pidió por escrito
que se deje sin validez el acuerdo: el
Ayuntamiento también quiere quedarse con la
estación.
Cabrer no ha puesto ningún
obstáculo a sus pretensiones, siempre que
el municipio ceda a la Conselleria terrenos
urbanizables por un valor económico
equivalente, para que el Ibavi pueda
construir viviendas de protección oficial.
El equipo de gobierno que preside Font
Massot aún no ha dado con el suelo
necesario para formalizar la
permuta.
En contra del criterio del
entonces conseller Francesc Quetglas, el
Ayuntamiento de Petra impuso el cambio del
trazado para evitar que la vía férrea
dividiera a la población. De este modo, el
tren transcurre ahora semienterrado en
trinchera a lo largo de cerca de un
kilómetro bordeado el cementerio de Petra,
sin que se ejecutara ninguna obra de
protección de los taludes para evitar
desprendimientos.
Muros de
contención
Se trata de uno de los
tramos en los que tendrá que actuar ahora,
de forma prioritaria, la Conselleria de
Obras Públicas levantando muros de
contención en ambos márgenes. Tampoco se
contemplaron en su día sistemas de
canalización de agua, por lo que SFM ha
tenido que recurrir al uso de bombas para
achicar la que se acumula en los días
lluviosos, inundando la vía. Además, la
excavación de la trinchera afectó a las
capas freáticas, lo que ha hecho que se
desequen algunos pozos en el
pueblo.
Durante la investigación
abierta sobre el accidente de Son Tey,
tanto los técnicos como los representantes
de las constructoras han coincidido en
destacar que el cambio de trazado se
realizó en contra del criterio de
SFM.
El director de la obra, Rafael
Moral, ha dejado claro que él desaconsejó
el desvío, porque «había alternativas
mejores», pero «el trazado lo determinó el
alcalde de Petra». Sin embargo, tanto el
jefe de infraestructuras como el entonces
gerente de SFM, José Antonio Santos Hierro,
«entendían que el mejor trazado era el
antiguo».