La unión temporal de empresas
Enllaç-Manacor no está dispuesta a hacerse
cargo, en principio, de la responsabilidad
del accidente registrado el día 14, según
ha adelantado el portavoz de la
constructora Comsa, pues entiende que el
desprendimiento del terraplén no responde a
un vicio oculto de la obra. A su juicio,
efectuar una vigilancia del terreno para
evitar aludes no entra dentro de las
obligaciones establecidas en el período de
garantía, que se encuentra vigente pues aún
no ha transcurrido un año desde la
inauguración.
Además, recalca Comsa,
la unión temporal de empresas ya advirtió
en su momento, todavía durante el Govern
presidido por Antich, del riesgo existente
en el tramo de Son Tey. Fue precisamente la
UTE la que remitió a la firma encargada de
redactar el proyecto el informe en el que
se advertía que el gunitado de la pared
rocosa era sólo una solución «temporal y
provisional». La consultora incluyó estas
mejoras en la modificación número 8 del
proyecto, aprobada en el mes de abril por
el consejo de administración de SFM. Pero
asegura que no entregó copia del informe a
los representantes de la empresa pública
sino que sólo comentó verbalmente su
contenido con ellos.
De las
declaraciones prestadas tampoco se
desprende, por el momento, que advirtieran
de este carácter provisional de la obra a
Pere Ventayol, que además de supervisar
personalmente los trabajos era miembro del
consejo de administración de Serveis
Ferroviaris de Mallorca.