ESCANELLAS ROIG
INCA.- Además de
la propia emoción de un encuentro de estas
características, la directiva del club
inquer demostró tener un gran
corazón y le añadió una emoción más: la
recaudación íntegra de la entrada se
destinó a las víctimas de los atentados del
pasado 11 de marzo en Madrid.
Tras
todas las muestras de duelo por lo sucedido
en el 11-M, y ante la gran demanda de
entrada para presenciar el derby balear de
la liga LEB, la directiva del club decidió
ayer, tras la asamblea extraordinaria,
aprovechar la ocasión y enviar la taquilla
de forma íntegra a las entidades que
participan en la ayuda a las víctimas de
los salvajes atentados.
Otro de los
puntos a tener en cuanta y que certifica la
'vista' que tuvo la directiva es que ayer
fue el 'día del socio', que suele coincidir
con los partidos más importantes o vistosos
de la temporada, como era el caso. En este
tipo de jornada, tanto socios como no
socios, pagan el coste de su
entrada.
Por otra parte, cabe también
destacar que el palco del Palau de Inca
lució sus mejores galas para recibir el
importante partido, y no quisieron faltar
en él el alcalde de Inca y presidente del
Parlament, Pere Rotger; la presidenta del
Consell de Mallorca, Maria Antònia Munar;
distintos miembros de la Federación
española y balear de Baloncesto, y otros
tantos de la directiva de ambos
clubes.
Posiblemente lo más
destacable de este partido, además del
palco, sigue siendo el acto de solidaridad
que llevó a cabo un club limitado
económicamente y que demostró tener mucho
más corazón que otros mucho mayores.