Drac Inca: Bulfoni (3), Johnson
(23), Ezugwu (8), Ibarra (4), Young (13),
-cinco inicial-. También jugaron: Alzamora
(7), Sergio Rodríguez (11), Bustamante
(11)
Coinga Menorca: Floyd
(11), salva Camps (19), Chris Moss (21),
Alberto Miguel (9), Burgos (6), -cinco
inicial-. También jugaron: Rojas (6), Urko
Otegi (8), Larrañaga
(4).
Parciales: 15-27 / 15-23
/ 19-12 / 31-22.
Arbitros:
Pagán Varó y
Munar.
Incidencias: Alzamora
expulsado tras cometer la quinta
personal.
ESCANELLAS
ROIG
INCA.- Llegó el momento de
batirse. Ayer tuvo lugar en el pabellón del
Drac Inca un sentido duelo entre los dos
equipos baleares de la Liga LEB y con el
añadido de la contrapuesta situación entre
ambos. Al final los del Coinga se llevaron
el partido con un 80-84 a su favor y en
contra del Drac.
El Menorca llegó a
Inca con la tranquilidad de quien se
encuentra cómodamente situado en el segundo
lugar de la clasificación y con su
excelente juego de equipo como tarjeta de
visita. El Drac, por su parte, encaró el
partido con la presión que implica
encontrarse en la zona más baja de la
clasificación y con el descenso en los
talones, a pesar de la reacción que parece
estar consiguiendo en los últimos
encuentros.
El Menorca es el equipo
que ha anotado más puntos de la Liga LEB,
los de Es Raiguer, los que más puntos han
encajado. Teniendo en cuenta que, por
fortuna, en el deporte no existen ni la
lógica ni las matemáticas, lo mejor era
esperar que el árbitro soltara el balón en
el círculo central.
Desde aquel
momento, los de la menor de las tres Islas
pusieron todo de su parte y se llevaron a
casa una primera mitad sin más color que el
blanco de sus camisetas, y que finalmente
les daría en bandeja el marcador
final.
Al término de la primera
parte, los del Coinga se marcharon a su
vestuario con una diferencia a su favor de
20 puntos. Pero la cosa no acabó ahí, cinco
puntos más en el tercer cuarto les pusieron
25 puntos arriba en el
electrónico.
Poco quedó por hacer,
aunque los de Es Raiguer lo intentaron por
todos los medios. Los 25 puntos de
diferencia les tocó la moral y en aquel
momento pareció comenzar el partido. Tanto
es así que a un minuto del final del
encuentro se encontraban a tan sólo tres
puntos por debajo en el
marcador.
Pero el Menorca, además del
equipo mejor conjuntado de la LEB, es
también el que mejor administra sus
esfuerzos y sus ventajas, y así lo demostró
manteniéndose en todo momento unos puntos
por encima del Drac.
El bocinazo dejó
a los inquers rotos y con sensación
de impotencia pero, sobre todo, echando de
menos a un Bulfoni «desaparecido» que sólo
aportó tres tristes puntos.