PALMA.-En medio de la marejada de
resultados negativos de ayer y de una
semana marcada por el decisivo partido de
La Condomina, aparece un inoportuno trámite
ante el Newcastle inglés, en la vuelta de
los octavos de final de la Copa de la
UEFA.
Tras la goleada encajada ayer
en Valencia, y ante la importancia que
cobra la victoria en Murcia, está claro que
el Mallorca va a entregar una eliminatoria
que se perdió 4-1 en el partido de ida en
el Saint James Park. Luis Aragonés va a dar
entrada a los jugadores menos habituales y
reservará a los titulares para La
Condomina. La gran incógnita del partido es
saber si Miquel Angel Moyà va a ocupar por
primera vez la portería, en lo que podría
ser un avance de las intenciones del
entrenador para Murcia.
Por lo que al
Newcastle se refiere, Bobby Robson llegará
con sus jugadores, con 2.500 seguidores y
con una renta lo suficientemente cómoda
para garantizar su pase a los cuartos de
final. El equipo inglés no tendrá
dificultades en eliminar al Mallorca, que
así podrá centrarse en lo que es su
verdadero objetivo, conseguir en las nueve
jornadas que faltan los puntos necesarios
para garantizar la permanencia en Primera
División.