JIMENEZ-DIAZ
PALMA.-Sobre el alma
se ha hablado mucho. Algunos se han
atrevido a buscarla, otros a cultivarla, y
los más atrevidos, a escribir sobre ella.
En su última novela Carme Riera ha sido
capaz de dividirla en dos y entregarle una
parte al lector para que participe junto a
ella en una búsqueda intensa y documentada.
La realidad y la ficción se mezclan en un
contexto histórico marcado por la posguerra
en el que no falta la intriga. El resultado
final lo presentó ayer Carme Riera en Sa
Nostra bajo el título La meitat del
l'ánima.
P.-¿Cómo se le
ocurrió escribir un libro en primera
persona en el que usted se mete en el papel
de la protagonista?
R.-Un día
estaba firmando libros y tenía al lado a
Victoria Prego y alguien le entregó una
carpeta. Ésta no es la misma que me dieron
a mí pero funcionó como móvil del
asunto.
P.-¿Ha buscado con
La meitat del ànima la parte
'perdedora' de la Guerra
Civil?
R.-Más que buscar algo
lo que si he hecho es documentarme. Y como
la acción de libro sucede durante la
posguerra, me interesa saber como había
vivido la gente esta época en Barcelona
pues ese tiempo. Por esto me documenté
mucho, miré libros, pregunté a las gentes
que conocía de los dos bandos, el nacional
y el perdedor, y a través de esos
referentes monté la historia que he
escrito.
P.-¿Qué es lo que más
le ha llamado la atención de este proceso
de documentación?
R.-En los
periódicos de la época y en todos los que
he leído parecía que estuviéramos a través
de sus artículos en el mejor de los mundos,
que no pasaba nada.
P.-Se ha
comentado el parecido este libro con la
obra de Javier Cercas Soldados de
Salamina. ¿Cree que es
cierto?
R.-No, creo que no
tiene nada que ver pero aquí como se lee
tan poco pues a la única novela a la que se
les ocurre compararla es a una que han
leído. Compararla con textos de Juan Marsé
o con una obra Carmen Laforet o tantos
libros que hablan de la posguerra creo que
no tiene nada que ver. Es una investigación
que tiene como trasfondo esta etapa y sólo
hay una serie de
coincidencias.
P.-¿Ha pensado
en la posibilidad de que sea llevada al
cine?
R.-Sí. Todas mis novelas
han interesado a los productores para
llevarlas al cine y siempre ha habido un
productor que me ha llamado pero luego
desde el catalán o el mallorquín es muy
difícil llevarla a la
pantalla.
P.-¿Por qué ha
introducido en el libro personajes como
Albert Camus?
R.-Porque es un
referente y el padre espiritual de mucha
gente de mi generación. Entonces me parecía
interesante que apareciera en el
texto.
P.-¿Cómo ve el panorama
de literatura catalana?
R.-Con
respecto a los autores es tan bueno como
pueda ser en castellano. Tenemos autores
interesantes con argumentos interesantes
pero el problema está en los lectores, no
tenemos y ahí está el
drama.
P.-¿Por qué cree que se
lee poco?
R.-En primer lugar
porque no tenemos una tradición de interés
por los autores porque somos un país
inculto desde siempre. El segundo aspecto
es porque escribo en una lengua minoritaria
y entre un lector bilingüe, es decir,
mallorquín, creo que escoge siempre un
libro en castellano.
P.-¿Qué
haría para recuperar esos
lectores?
R.-No se trata de
recuperarlos. Aquí no se ha leído nunca y
las tasas de analfabetismo al final del
siglo XIX estaban en un 80%. Hay que
incentivar más que recuperar. Yo apoyaría
la posibilidad en las escuelas de enseñar a
los niños el gusto por la lectura. No es
cierto que una imagen valga más de mil
palabras sino que la palabra es siempre un
referente importantísimo. La gente que lee
es más feliz que la gente que no lee, pero
si la gente quiere ser desgraciada pues
también es su opción.
P.-¿Este
último libro es un paréntesis en su novela
histórica?
R.-Es otra cosa, me
divertía una novela de intriga y llamar la
atención de lector haciéndole partícipe del
texto. Lo que voy a escribir dentro de un
tiempo y que ya tengo en la cabeza no es
novela histórica, es otra
cosa.
P.-¿Cómo definiría su
libro?
R.-Una novela de
intriga interactiva que trata de recuperar
la memoria histórica de la
posguerra.
P.-En alusión a la
memoria de la que habla ¿Cree que España ha
votado teniendo en cuenta su memoria
histórica de estos cuatro últimos
años?
R.-Creo que ha sido la
memoria de los atentados del jueves la que
ha condicionado el voto. La gente ha
pensado que la opción de Aznar de llevarnos
a la guerra era terrible y ha votado en
relación a eso. Ha sido una memoria mucho
más inmediata lo que ha llevado al PP a
perder las elecciones.