PALMA EFE.- El Govern suscribió hoy un convenio con la Asociación para el Desarrollo e Integración de Personas con Esquizofrenia (ADIPE) por el cual esta organización, que agrupa a las familias de un centenar de enfermos, recibirá una subvención anual que en 2004 ascenderá a 47.500 euros.
El acuerdo fue firmado por la vicepresidenta del Ejecutivo y consellera de Relaciones Institucionales, Rosa Estarás, y la presidenta de ADIPE, Teresa Calderay, en presencia de la responsable autonómica de Salud, Aina Castillo, quien explicó que como no existe un censo de enfermos de esquizofrenia en Baleares la única indicación sobre su número es la estimación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sitúa la incidencia entre el 1 y el 3 por ciento de la población.
Estarás destacó que ADIPE organiza talleres formativos y ocupacionales y proporciona atención a los enfermos y sus familiares con el objetivo de procurar la integración social y, en los casos en que es posible, laboral de los esquizofrénicos.
Asimismo, la vicepresidenta hizo hincapié en que el convenio firmado hoy permite la continuidad de las actividades de ADIPE y es fruto del trabajo de la Comisión de Coordinación Sociosanitaria, que centraliza las actuaciones del Govern en este campo y simplifica así los trámites a las asociaciones, que dejan de depender de subvenciones puntuales.
Calderay señaló que cuando hace doce años la agrupación que preside se puso en marcha, los esquizofrénicos conformaban "el colectivo más olvidado" de la sociedad, por lo que una de las misiones que se ha impuesto ADIPE ha sido "dar a conocer que estos enfermos existen".
"Cuando creamos recursos necesitamos dinero y aquí es donde empieza nuestro calvario", aseguró la presidenta de ADIPE, que precisó que con los fondos aportados por el Govern se podrá pagar el local en el que realizan sus actividades y los salarios de un psicólogo y un trabajador social.
Subrayó que el objetivo a medio plazo de la asociación es "crear un centro especial de empleo" para dar trabajo a algunos enfermos en las condiciones que precisan y apuntó como "meta final" la puesta en marcha de "un tipo de residencias para que" los esquizofrénicos "tengan dónde estar".
En este sentido indicó que el 84 por ciento de las personas con esta dolencia vive con sus padres, que las atienden, por lo que la principal preocupación de éstos es la situación en que quedarán sus hijos en caso de que ellos mueran.