JUAN RIERA ROCA
PALMA.- El centro
de atención a pacientes con problemas de
demencia «Mente», dirigido por el médico
neurólogo Antonio García Trujillo, será el
primero de Baleares y de España en ofrecer
a los familiares de los pacientes un
sistema de webcam mediante el cual
podrán ver a sus allegados durante las
actividades diarias del centro.
Tal
como explicó ayer el doctor García
Trujillo, con este sistema se quiere vencer
el resquemor que sienten algunas familias
sobre lo que realmente hacen sus ancianos
-normalmente son personas mayores- en esos
centros, dado que la tendencia de éstos es
a inventar situación falsas o a decir que
no hacen nada, lo que en ocasiones lleva a
hacer dudosa la necesidad de la estancia en
este tipo de centro.
Las cámaras son
cuatro y se encuentran en las cuatro salas
donde se realizan las terapias con las que
se pretende rescatar la memoria y
capacidades mentales perdidas. De ese modo,
accediendo a la página web
www.ciutat.com/mente e introduciendo
una serie de contraseñas, el hijo o el
nieto pueden ver lo que su padre o abuelo
hacen durante las horas en las que funciona
este hospital de día privado.
La
enfermedad de Alzheimer, como principal
causa de demencia en el mundo, llega a
afectar al 40% de los mayores de 80 años,
no en vano su principal factor de riesgo es
la edad. Se trata de una patología que
afecta a la familia tanto o más que al
enfermo y que provoca un déficit progresivo
de memoria y otras funciones intelectuales
que harán que el paciente pierda
independencia y llegue a necesitar atención
durante 24 horas al día.
Es en este
punto -explican los especialistas del
Centro Mente- donde se plantea el problema
a nivel familiar porque, si existe una
persona en la familia que pueda cuidarle,
habrá que plantearse si podrá soportar el
trabajo sin obtener resultados visibles,
con el consiguiente aislamiento social y
sentimiento de culpabilidad.
De ahí
la importancia de las unidades de
rehabilitación cognitiva y de los centros
de día para los enfermos con demencias que
los neurólogos aconsejan por tres motivos:
permite al cuidador descansar unas horas al
día; que en esas horas se puede trabajar la
rehabilitación cognitiva y que el paciente
pueda continuar en el ambiente familiar sin
tener que ir a una residencia.
La
estimulación cognitiva en los pacientes con
enfermedad de Alzheimer -señalan las mismas
fuentes- ha de ir ligada de forma
inseparable a la terapia farmacológica, ya
que ambas permiten ralentizar la progresión
de la enfermedad. Aún así, los
especialistas estiman que menos del 10% de
los pacientes con Alzheimer están tratados
con rehabilitación cognitiva, un
tratamiento que, combinado, retrasa el
deterioro de la enfermedad.