LORENZO MARINA
PALMA.- Las
autoridades italianas han dado la voz de
alarma: un buque cargado con 300
inmigrantes ilegales procedentes de
Sri Lanka se aproxima al Mediterráneo.
Baleares es uno de los destinos europeos
susceptibles de sufrir el
desembarco.
Sin embargo, tras esta
operación se oculta un novedoso experimento
en el mundo del tráfico de personas. El
procedimiento no ha podido ser más
intrincado. Los espaldas mojadas de
Sri Lanka han tenido que desembolsar una
importante suma de dinero antes de
embarcarse en la incierta
singladura.
Plan
intrincado
Un mafioso de Sri
Lanka, apodado Denzil, se encargó de
urdir este intrincado plan. El ferry
en el que viajan fue comprado en Noruega
por una suma de 200.000 dólares. Desde las
costas noruegas, el cabecilla viajó
hasta Sri Lanka para traer a Europa a un
buen número de compatriotas después de
desembolsar una importante cantidad de
dinero.
El masivo embarque se efectuó
en el puerto de Tuticorin. Allí entraron un
total de 300 personas. Una vez que había
zarpado, algunos inmigrantes se
incorporaron al navío desde pequeñas
embarcaciones. El objetivo siempre era el
mismo: llegar a Europa para huir de la
extrema pobreza.
Todos los pasos que
habían tenido que adoptar para poder
embarcarse en el ferry noruego les habían
supuesto una importante suma de dinero.
Para obtener un visado indio tuvieron que
abonar la cantidad de 10.000 dólares. El
billete tampoco era precisamente barato. Un
total de 3.000 dólares tuvieron que pagar
para obtener el pasaje. Mientras, los
países de la Cuenca Mediterránea se
encuentran expectantes para ver quién
recibe el aluvión de ilegales en sus
costas.