J. R. R. / M. A. R.
Joan Mas,
director del Departamento de Filología
Catalana, reconocía ayer que la entidad ha
tomado una postura ambigua sobre la
decisión de los profesores de la Junta
Evaluadora de Catalán (JAC) de otorgar, el
pasado domingo, un sobresaliente
generalizado a más de 800 alumnos que se
examinaban para obtener el certificado de
nivel C, como protesta contra la política
del Govern.
Mas dijo comprender esta
actuación, «ya que la equiparación de la
ESO al nivel C devalúa ese nivel», pero
adelantó que el próximo lunes, en el pleno
de la JAC de la que es miembro,
«defenderemos que se corrijan y puntúen
correctamente esos exámenes.
La
resolución del Departamento muestra su
solidaridad con los profesores correctores
y se opone «a las resoluciones que contra
ellos ha anunciado que emprenderá el
Govern», para concluir con la exigencia de
la retirada de las medidas a favor del
bilingüismo en las aulas anunciadas por el
conseller Francesc Fiol.
Fuentes de
la Conselleria de Educación confirmaron
ayer que los exámenes convocados para este
domingo en las tres islas, en los que 2.590
alumnos optan al certificado B y E de
catalán, se celebrarán tal como estaba
previsto, aunque sin la presencia de los
profesores colaboradores que protagonizaron
la protesta.
Personal de la
Conselleria será el encargado de coordinar
la prueba escrita y leerán un comunicado
del director general de Política
Lingüística, Miquel Melià. Una vez
corregidos los exámenes, los alumnos que
hayan sido aprobados serán convocados para
realizar el examen oral en una fecha
posterior.
Las mismas fuentes no
quisieron pronunciarse sobre si el pleno de
la JAC del lunes estudiará medidas
disciplinarias contra los profesores
rebeldes.