JUAN RIERA ROCA
PALMA.- Hoy,
jueves 22 de enero de 2004, la Universitat
de les Illes Balears (UIB) vive una jornada
electoral que podría ser crucial para su
historia: la elección, entre otros, del
medio centenar de miembros del Consell
d'Estudiants y de los representantes
estudiantiles en las Juntas de Facultad y
Departamento.
La participación en
estos órganos de gobierno de la UIB tiene
un peso específico relativo. Los alumnos
nunca son mayoría, sólo una minoría
influyente, y el Consell d'Estudiants es
más bien un órgano representativo. Sin
embargo, de los comicios de hoy ha de salir
el embrión de la universidad del
mañana.
Los más de 12.000 alumnos
llamados a las urnas tienen que tomar dos
decisiones. La primera y más importante,
acudir a votar. El habitual 17% de
participación estudiantil sitúa a la UIB en
una participación escasa y poco
significativa.
La segunda decisión,
a quién votar, determinará la continuidad
de las actuales estructuras o una
renovación de las mismas, es decir, como
primera opción una universidad con una
ideología «oficial» nacionalista y de
izquierdas, con una hegemonía del catalán y
con una postura de oposición política al
Govern.
La segunda opción -votar una
alternativa a la actual línea del Consell
d'Estudiants- significaría un primer «aviso
a navegantes» en el sentido de que las
cosas no son como oficialmente se ha dado a
entender.
En la línea continuista se
sitúan dos asociaciones: la Coordinadora
d'Estudiants dels Països Catalans (CEPC),
independentista y revolucionaria; y Espai
Jove (EJ), que pretende ser «la primera voz
de la izquierda en la UIB, la asociación de
los estudiantes progresistas en las
enseñanzas superiores y
medias».
Independientes
EJ, integrada en su gran mayoría por
militantes del PSOE y del PSM, y la CEPC,
ha mandado en el Consell d'Estudiants
durante los últimos dos años con el apoyo
de muchos integrantes de la candidatura que
es siempre la más numerosa: la de los
independientes.
A muchos de
estos independientes, sin embargo,
se les puede añadir la categoría de
independentistas, por las ideas que
luego muestra profesar. CEPC, EJ y los
independientes-independentistas han sido
hasta ahora la fuerza más importante fruto
de unas urnas en las que tradicionalmente
han votado unos pocos.
En la línea
renovadora, dos asociaciones distintas -por
mucho que se haya querido identificarlas- y
que sólo tienen en común el deseo de
trabajar más por la Universidad que por
problemas «externos» a la UIB: La
Asociación Universitaria de Baleares (AUBA)
y Nova Organització Universitària
(NOU).
Los representantes de AUBA y
NOU coinciden en desear un nuevo Consell
d'Estudiants que represente a la mayoría
más que de la movilización de unos pocos
sobre el letargo de muchos. Coinciden
también en el deseo de no imponer nada
-como por ejemplo el catalán- aunque NOU
hace una defensa más enfática de la
continuidad del uso de esa lengua como
oficial en la UIB. Y en la necesidad de
mejorar los servicios y derechos de los
alumnos. Estas asociaciones de estudiantes
reclaman mejoras en el sistema docente,
como poner al alcance de todos los alumnos
las herramientas con las que defenderse del
sistema, cuando éste los perjudique; la
recuperación de los exámenes de febrero, la
adaptación de la enseñanza al
alumno...
¿En qué, pues, se
diferencian? En los métodos y, desde la
perspectiva de NOU, en la mayor
independencia política de esta asociación
frente a AUBA. NOU, además, es la
revelación del año: en 90 días de curso
lectivo ha conseguido más de 500 afilados y
la mayor candidatura presentada, con 55
miembros.
Por su parte, los
independentistas de la CEPC están en un
momento crucial. Su representante, Joan
Tomàs, advirtió de los peligros de la
entrada de las universidades en el espacio
educativo europeo superior, el primero, la
mercantilización.
La CEPC proclama la
catalanidad de la UIB y de Baleares, un
enfoque revolucionario de la acción
política y plasma esas creencias en la
certeza que la futura universidad europea
será una herramienta del gran capital, con
estudios teledirigidos a las necesidades de
mano de obra y con titulaciones
devaluadas.
La candidatura de la CEPC
es asamblearia. No hablan nunca de
responsables, sólo portavoces. En Espai
Jove, sin embargo, no carecen de líder. Es
Miguel Angel Coll, quien con 19 años fue el
pasado 25M el candidato municipal más
joven: concurrió en las filas del PSOE a la
Alcaldía de Santa Eugènia.
AUBA está
presidida por Sandra Fernández, mientras el
presidente de NOU es José Miguel Gómez.