AGUSTÍN RIVERA
PALMA.-
Contundente. Muy segura de sus palabras. Y
sin ambigüedades. En clave partidista,
desde la recoleta sede de UM de la calle
Sindicato, Maria Antònia Munar no vaciló
ayer en lanzarse a la yugular del Govern:
«Su política educativa es un
fracaso».
Está claro que a Munar no
le ha gustado lo más mínimo la propuesta
lanzada el pasado viernes por el conseller
Francesc Fiol: la posibilidad de elegir el
castellano o el catalán como lengua en la
que cada niño aprenderá a leer y escribir.
Y más diáfana todavía resulta la respuesta
de la presidenta de Unió Mallorquina:
No.
Como recalcó ayer en no menos de
tres ocasiones ante una docena de
periodistas, el modelo educativo en el que
cree a pies juntillas Maria Antònia Munar
se fundamenta en la libre elección de
centro. «Estoy totalmente a favor de la
libertad y por eso lo que quiere instaurar
el Partido Popular supone un fracaso total
del Govern», enfatizó Munar, «se trata de
una imposición de las mayorías sobre las
minorías».
¿Y qué ocurrirá si el
Ejecutivo autonómico presenta esta medida
de libertad de elección de lengua en los
centros educativos? La presidenta del
Consell de Mallorca ya tiene una respuesta:
su partido no respaldará en el Parlament
balear la iniciativa.
Munar no lanzó
una negativa así como así. Vaticinó que las
medidas que el Govern de Jaume Matas
estudia establecer en los centros docentes
jamás llegarán a ser debatidas en la Cámara
autonómica.
Y es que la presidenta de
Unió Mallorquina cree que el Partido
Popular ha destapado esta iniciativa por la
inminencia de las elecciones generales. El
14-M.
Munar también quiso recordar
que el partido que capitanea en la Isla
considera como «puntos importantísimos» la
gestión de la lengua y la cultura, del
territorio y de la economía.
Pero, al
mismo tiempo, aseguró que su formación
política trata de hacer compatible el
crecimiento económico y la construcción de
nuevas infraestructuras con la protección
del suelo.
Horas
lectivas
Como ya anunció el
conseller Fiol el pasado viernes a partir
del próximo curso, los centros escolares
que quieran incrementar el número de horas
lectivas que se imparten en catalán, por
encima del 50% exigido legalmente en
Baleares, tendrán que convocar un
referéndum entre los padres. Sólo en caso
de que la mayoría se pronuncie
favorablemente podrán aplicar esta
medida.
El conseller anunció que en
el paquete de propuestas que su
departamento está preparando para preservar
las modalidades del catalán propias de las
Islas Baleares se ha garantizado el derecho
de los padres a elegir la lengua en la que
quieren que sus hijos sean educados. El
Govern de Jaume Matas da así cumplimiento a
uno de sus principales compromisos
electorales.
Siempre según esta
iniciativa, los padres podrán elegir
individualmente en qué idioma quieren que
su hijo reciba los primeros rudimentos de
lectura y escritura, así como en qué lengua
quieren recibir todas las comunicaciones
que le envíe a casa el colegio. Este es un
derecho que, según el conseller Fiol,
vulneran algunos centros de Baleares al
emitir todas sus notificaciones en catalán,
desoyendo los requerimientos de familias
castellano parlantes.
El propio
Defensor del Pueblo se ha hecho eco del
malestar de los afectados, recordó Fiol,
quien considera «inaceptable que no se
atiende el derecho de un padre que solicita
recibir estas comunicaciones en una de las
dos lenguas oficiales». Según intentó
aclarar el conseller Francesc Fiol no se
trataba de segregar a los alumnos en aulas
distintas, en función de la lengua elegida,
sino de garantizar este derecho, al menos
en las etapas iniciales.
Libros
de texto
Asimismo, el Govern
también encargará al Institut d'Estudis
Baleàrics que elabore libros de texto y
material didáctico para enseñar en las
escuelas las modalidades del catalán
propias de Mallorca, Menorca y Eivissa.
Con esta medida se intenta de una
parte, siempre según el Govern de Jaume
Matas, de «evitar» que el uso exclusivo del
catalán estandariado exportado desde la
Península conduzca a la desaparición de
fórmulas autóctonas como es la del artículo
salado.
El Consell de Govern aprobaba
también el viernes, por otra parte, la
creación del Instituto de Infraestructuras
y Servicios Educativos, la empresa pública
que será la encargada de adjudicar las
obras de ampliación o construcción de
centros escolar en las Islas
Baleares.
De acuerdo con los
Presupuestos de la Comunidad para 2004,
estará dotada inicialmente con 19 millones
de euros. Fiol aseguró ayer que su
departamento aún no ha cuantificado a
cuánto asciende el déficit económico de la
Educación, de cara a la mejora de
financiación que el Govern quiere reclamar
a la Administración central.