La ministra García-Valdecasas
consideró «legítimo» que el Govern quiera
reclamar al Estado, después de las
elecciones, más recursos económicos para la
Educación y la Sanidad. Siempre que lo
justifique, matizó, en función del
crecimiento de la población escolar y de
los residentes desplazados, sin modificar
el sistema de financiación «aceptado y
consensuado por todas las Comunidades
autónomas» en Santillana del Mar.
Aunque aseguró que no alberga
ninguna duda sobre quién ganará las
elecciones, Matas quiere dejar atadas antes
del 14 de marzo las inversiones del
Gobierno central en Baleares a través del
nuevo Plan de Carreteras , el Plan
Forestal, el de Regadíos y el plan de
residencias y centros asistenciales, al que
el Ministerio de Trabajo aportará 25
millones de euros.
La futura
construcción del gasoducto y el cable
submarino con la Península son a juicio de
Matas la mejor demostración de que el
Régimen Especial de Baleares funciona.
«Somos junto a Madrid la Comunidad autónoma
que más contribuye al Estado», recordó,
«pero al mismo tiempo el Estado nos
compensa con estas infraestructuras para
que Baleares pueda acceder al mercado
nacional energético en las mismas
condiciones que los demás».