T. J. ESCANELLAS
PALMA.- Un año
más, el mundo del trote balear viaja a
Europa para conocer de primera mano los
progresos de los caballos en el panorama
internacional.
Para ello, el
hipódromo de Vincennes se prepara estos
días para acoger el mayor acontecimiento
hípico de Europa. El Grand Prix d'Amerique
Maironnaud es uno de los trofeos de mayor
prestigio para los caballos trotones y el
que más dinero mueve, concretamente se
pondrán en juego unos 1.000.000 euros.
Conductores del más alto nivel acuden cada
año al recinto parisino para disputar las
pruebas que serán cubiertas por más de 500
periodistas de todo el mundo.
A lo
largo de esta semana cerca de 300
mallorquines han partido en dirección a la
capital francesa para apoyar a los
conductores participantes en las carreras
previas, ya que ninguno de los ejemplares
baleares ha obtenido las ganancias
suficientes como para disputar el
prestigioso trofeo. También se espera la
llegada de la presidenta del Consell
Insular de Mallorca, Maria Antònia
Munar.
La zona de entrenamiento de
los trotones Groisbois, y está ya a pleno
rendimiento. Allí es donde el próximo
sábado podría decidirse o al menos
adelantar alguna información acerca de la
ciudad donde se celebrará el próximo
campeonato europeo de este antiguo deporte,
donde España, y por tanto las Islas
Baleares, tienen posibilidades de ser
elegidos como sede.
Otro de los
detalles importantes sobre los que el mundo
del caballo en las Islas tiene la vista
puesta es el Grand Prix de Baleares, que se
llevará a cabo hoy en el parisino hipódromo
de Vincennes.
En esta carrera, como
su propio nombre indica, se creo en honor a
los caballistas baleares. Este es el
segundo año consecutivo que se celebra y la
nada despreciable cantidad que se pone en
juego es de 97.000 euros.
Otra de las
carreras más importantes, de hecho, la
segunda más preciada de todos los que se
llevarán a cabo a lo largo del fin de
semana es el Prix de Luxemburg, la antesala
del americano, que se celebrará el sábado y
que servirá para calentar los motores para
el gran jornada hípica del
domingo.
Pero, por supuesto, el rey
de los premios es el de América, donde se
decide cual es el mejor entre los mejores
caballos de entre cuatro y diez años,
prácticamente, de todo el mundo.