FERNANDO MERINO
PALMA.- «On eres
tú l'any 83?» Era la pregunta que planeaba
sobre Ses Voltes la víspera del Santo en el
espacio alternativo de la revetla. La
reunión venía a continuar el reciente
homenaje a los Peor en el vigésimo
aniversario de su huracanada irrupción en
la movida.
De un tiempo a esta parte
Ses Voltes va cobrando fuerza, y lo que
empezó siendo un pulso bajo amenaza de
suspensión, extramuros del Seminario viejo,
hoy es una plaza prácticamente asegurada.
El ilustre precedente de esta nueva
incorporación a los espacios de la revetla
fue sin lugar a dudas el Youthing Fest, de
grato recuerdo.
Allí se vive con
mucha alegría e independencia lo que se
queda en simple formulismo en otras partes
del territorio habitual de revetla y eso ya
es garantía de autenticidad. En el cartel,
se contemplaban parte de las voces que se
escucharán en el álbum recopilatorio que
cierra el homenaje a los 20 años y, lo más
importante, esa reunión de Peor Impossible,
con carácter extraordinario y sin que sirva
de precedente. Abriendo estuvieron los
mallorquines Neo Tokyo, que presentaron su
versión de Odio, siguiéndoles Pastora, el
quinteto andaluz que también ha optado por
esa misma canción. En total el desfile de
voces invitadas reunió seis formaciones,
incluidos Peor, siendo Pleasure una
de las presencias más
esperadas.
Dejando de lado su
carácter de grupo de culto, Pleasure
representa el censo de formaciones en las
que militan quienes fueron a nacer,
biológicamente, a comienzos de los 80. Por
tanto, gentes que no tenían por qué saber
de la existencia de los Impossibles.
Pleasure estará en el álbum con
Ainanoteous. Un disco, por cierto,
que va a contemplar dos temas inéditos
fechados, precisamente, en 1983:
Kika y Aviación. En total se
reúnen doce formaciones entre las que se
cuentan nombres ilustres como Fangoria y
Aviador Dro.
Reclamo
La
noche de vísperas estaba sentenciada desde
antes del amanecer del 19: Peor Impossible
era el principal reclamo, y se dieron cita
algunos de los históricos. En la pantalla
de video referencias a los explosivos clips
de la época, y sobre el escenario estaba el
puñado de galácticos literalmente revisando
una parte de su repertorio con nuevos
arreglos y otra sonoridad: Sida era
un rap acelerado; El mutante nos
devolvía reencarnado a Fernando Estrella y
Keops se empapaba de aires nuevos a
base de cante jondo. Fueron seis temas que
no van a tener reposición, porque los de
Peor han decidido seguir su camino
al margen de la experiencia del
pasado.
Todo lo más tienen en mente
dar apoyo a los valores alternativos
emergentes. Sara, Lina y Beti fueron las
damas de regreso al caos de los 80,
mientras Rossy de Palma optaba por quedarse
fuera. La participación masculina fue
abultada, porque allí estaban para el
reconocimiento de sí mismos, veinte años
después, Balti, Estrella, Sulpicio y Toni
Socías. Todos dieron la talla, el tiempo
detenido, y Fernando Estrella, una vez más,
ejerció su papel provocador a lo largo de
la reaparición del grupo con un final
apoteósico.
Reforzando a los
miembros originales de Peor Impossible
estaban Pepa Charro (pieza clave en la
organización del homenaje), Dani Utrera (el
cantaor) y Charolito Romaní (el rapero).
Regresaron los ropajes extravagantes, las
poses ambiguas, y la energía que un día
hizo de Peor Impossible bandera de
modernidad.