Hemeroteca Agenda cultural Cartelera Titulares

Tienda Restaurantes De copas Loterías Clasificados  
 BALEARES
 24HORAS
 Opinión
 Illes Balears
 Palma
 Menorca
 Part Forana
 Deporte
 Cultura
 Ibiza y
 Formentera
 SUPLEMENTOS
 MundOcio
 La Economía
 Balear
 Fora Vila Verd
 EDICIÓN
 NACIONAL
 España
 Internacional
 Sociedad
 Economía
 Deportes
 Cultura
 Ciencia
 Tecnología
 60 segundos
 Edición
 impresa
 Catalunya
 Madrid24horas
 OTROS
 Fotos del día
 Álbum
 Vídeos
 
  Lunes, 1 de diciembre de 2003 Actualizado a las 23:19
 

El toro de Osborne mallorquín recupera su cuerno mutilado

A finales del pasado mes de octubre, los gamberros le arrancaron el apéndice izquierdo - También se han limpiado todas las pintadas


R. D. Y.

PALMA.- Nunca es tarde si la dicha es buena. El único toro de Osborne que puebla las Baleares ha recuperado su anterior esplendor. Este fin de semana, el histórico anuncio publicitario ha sido arreglado después de que, a finales del pasado mes de octubre, amaneciese con un cuerno mutilado. Ahora ya no tiene pintadas de supuestos reivindicativos y todos sus elementos están en su sitio.

El único ejemplar de toro de Osborne que existe en las Islas está situado a la altura del kilómetro 24 de la carretera PM-715 que conecta Palma con Artà, dentro del término municipal de Algaida. Junto al morlaco mallorquín, otros 89 toros sobreviven en las carreteras españolas después de la ley que prohibió todo tipo de anuncios a la vista de los conductores en carretera abierta.

Sólo sobreviven 90 de los centenares de animales de cartón que se instalaron a mediados del siglo pasado por toda la, valga de la redundancia, piel de toro. Pero el hecho es que esta efigie se ha convertido en un verdadero símbolo nacional español, de tal manera que ha sustituido en numerosas ocasiones al escudo constitucional en la bandera rojigualda.

2.000 kilos

Aunque la mayoría de ellos llega a los 14 metros de alto y ocupan una superficie de 200 metros cuadrados, el toro mallorquín es de la saga pequeña, con 'sólo' cinco metros de alto por ocho de ancho, es decir, 40 metros cuadrados de superficie. Ahora bien, no por eso deja de pesar unos 2.000 kilos, con lo que es inevitable encontrarse con su espectacular figura sobre una colina de apenas 160 metros de altura.

El diseño de la valla publicitaria fue encargado al artista andaluz Manolo Prieto por la familia Osborne y su creación comenzó a extenderse como imagen de la marca a partir de 1956. Quién le iba a decir al majestuoso animal que en julio de 1988 la Ley de Carreteras pondría en solfa al toro. Osborne se defendió asegurando que no era publicidad, sino la comunicación de una expresión artística que plasma un elemento de la cultura tradicional española.

El debate público estaba servido y hubo un vencedor: el toro tenía que quedarse como fuera porque el 75% de la opinión pública estaba dispuesto a seguir toreándolo con maestría cada vez que condujesen. Desde entonces ha tenido que soportar varias mutilaciones y numerosas pintadas, pero sigue enhiesto sobre las colinas de las carreteras españolas.

 
   
BUSQUEDAS

Otros buscadores
 LA VIDA MÁS FÁCIL
Hemeroteca
Agenda cultural
Cartelera
Restaurantes
De copas
Busca piso
Rutas de viajes
Callejero
Farmacias
Horóscopo
Televisión
Aeropuertos
Estado de la mar
Líneas Marítimas
Teléfonos útiles
Tráfico
Gasolineras
 OTROS MUNDOS
elmundo
elmundodeporte
elmundodinero
elmundomotor
elmundosalud
elmundolibro
elmundoviajes
elmundovino
Emisión Digital
Navegante
Metrópoli
Expansión&Empleo
mundofree
© EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES
Política de privacidad