Cuando salió ayer al césped de Riazor, con
el líder de la Liga enfrente, Samuel Etoo
lo hizo una vez recuperada la tranquilidad,
con el sosiego propio de quien, dice, ha
resuelto un conflicto. El mallorquinista,
autor del primer gol del partido, confirmó
su total entendimiento con el técnico Luis
Aragonés, pieza clave en la resolución de
todo el enfrentamiento de Eto’o con el
club. Dijo, en declaraciones a Onda Cero
antes del partido, que aprecia «mucho» a su
entrenador y que le basta hablar con él
«para que se solucionen las cosas». «Le he
dicho a Luis Aragonés lo que me molestaba y
él me ha dado su opinión. Basta que yo
hable con él para que se solucionen las
cosas. El sabe que le aprecio mucho. Le he
dicho que no pasaba nada y que sigo. Nos
hemos entendido», declaró el camerunés,
dando por zanjada la polémica de la semana.
El jugador indicó el lunes que veía
próximo el final de su ciclo en el
Mallorca. Respecto a la oportunidad de sus
declaraciones en el momento difícil que
atraviesa el club, Eto’o apuntó, en tono
conciliador: «No soy un cobarde y lo fácil
hubiese sido decir lo que he dicho cuando
las cosas iban bien. Tengo fe en mis
compañeros y sé que pronto saldremos de
donde estamos».
El delantero aseguró que
ha «pasado página» en sus diferencias con
el club balear porque «lo que quería era
saber la verdad y ya la conozco. El míster
y mis compañeros saben hasta cuando estaré
en el equipo. Siempre querré a Mateo
Alemany. Nunca me voy a rendir, soy un león
de la selva», afirmó, en una de esas frases
que definen a un tipo extravagante, que
tampoco quiso negar ni confirmar su
relación con la cantante de las Sex Bomb
Sonia Monroy.
Dice que con la susodicha
«no hay nada de nada». «Sólo fui a dar unas
entradas a una persona porque me las había
pedido. No veo por qué me tengo que
esconder en esa situación. No era de
madrugada, como se ha dicho con mala
intención. Simplemente, fui a cenar, y a
las once de la noche estaba en mi casa,
porque a mí eso de la marcha no me va»,
cerró su alocución el delantero camerunés.