CHESKA DIAZ
PALMA.- «Hay
que apelar a la limpieza de las reglas del
juego en el cumplimiento de las leyes y que
se garanticen los servicios mínimos». Con
este mensaje, el presidente del Fomento del
Turismo de Mallorca, Miquel Vicens, hizo
ayer un llamamiento a las centrales
sindicales para que eviten durante la
jornada del 20-J dañar la imagen de
Baleares.
Los representantes de las
patronales turísticas, que mantuvieron ayer
tarde en la sede del Fomento una junta
extraordinaria para analizar los últimos
datos de las incidencias de la convocatoria
de paro general, mostraron su preocupación
por el impacto que podría volver a dejar en
los principales mercados emisores de las
islas una jornada caótica como la que se
vivió la pasada temporada por la huelga de
transportes. Según Vicens, se debe evitar
que Baleares se labre una imagen como
«destino conflictivo» que repercutiría
«seriamente sobre unos deprimidos niveles
de reservas».
Por estas razones, en
palabras de Vicens, «la sociedad tiene que
tomar conciencia del papel vital que juega
la industria turística en la economía
balear y poner de su parte para que los
visitantes sufran lo menos posible las
consecuencias del paro general». En este
sentido, el máximo responsable del Fomento
del Turismo de Mallorca emplazó a las
Administraciones para que garanticen el
cumplimiento de los servicios mínimos
esenciales y eviten las coacciones y la
violencia.
Por otro lado, lamentó «la
postura inflexible» de los sindicatos ante
una actividad como la turística, que
difiere de la «actitud que se ha adoptado
en otras comunidades autónomas, como el
archipiélago canario donde los pactos
alcanzados han dejado mayor margen de
actuación».
Cancelaciones de
vuelos
El 20-J ha obligado a las
compañías aéreas a reprogramar sus vuelos
hacia Baleares. Según datos de Aena en
Palma, «46.000 pasajeros y 425 aeronaves se
verían afectadas por la huelga». Sin
embargo, estas cifras se verán recortadas
por los esfuerzos que, en los últimos días,
están llevando a cabo las aerolíneas para
cancelar y recolocar a sus pasajeros en
otros vuelos. Sin embargo, Vicens calificó
de «casi imposible» reestructurar todas las
programaciones. En el caso de los vuelos
regulares para mañana jueves, «la
anulaciones han sido masivas», explicó el
presidente del Fomento del Turismo. Las
aerolíneas extranjeras también están
forzando la maquinaría para paliar los
efectos del paro general. El delegado de
Condor en Mallorca, Willy Fischer, aseguró
que «los 12 vuelos programados para el
jueves se han retrasado». Idéntica postura
se ha adoptado en Hapag Lloyd y Air Berlin.
En el caso de la primera, su portavoz de la
isla, Olaf Sarbok, manifestó que «se han
cancelado 6 programaciones, que se irán
recolocando a los pasajeros al día
siguiente, y 4 operarán en la madrugada del
viernes». Por su parte, la compañía germana
Air Berlin ha decidido aplazar hasta el día
21 todos sus vuelos, 17 en total, entre
Palma y distintas ciudades alemanas. Sin
embargo, no han corrido la misma suerte,
los clientes de Thomson que se verán
atrapados por la huelga en el aeropuerto de
Son Sant Joan, indicó Vicens, al lamentar
que Antich y las presidentas insulares «no
pusieran toda su influencia en el asador
para que la huelga fuera por otros
derroteros».
Respecto a la anulación
o desvío de vuelos, Vicens indicó que las
cancelaciones se suceden hora a hora por lo
que es difícil conocer con exactitud el
número de pasajeros que han podido ser
reubicados en vuelos anteriores y
posteriores al 20-J. Sin descartar una
bajada del 50% respecto al volumen de
pasajeros previsto, confió en que entre
esta circunstancia y la ayuda de los taxis,
los problemas en el aeropuerto no sean tan
graves. La Caeb también alertó ayer de las
«graves consecuencias que la huelga general
tendrá para la imagen turísticas de las
Islas», aún cuando se respeten los
«insuficientes» servicios mínimos.