NATALIA BLANES
PALMA.-David
Martínez llegó a Mallorca como polizón de
un barco hace 30 años. Desde entonces
reside en Sóller, localidad que aprecia
especialmente y que califica como uno de
las más bellas de España. Hoy en día, con
47 años, este tarraconense de nacimiento
convertido en un atípico solleric,
sigue «viviendo de sueños».
Lleva
los últimos 20 años recorriendo España
entera subido en una moto y, aunque parezca
difícil, ha hecho de esto una forma de vida
y de sustento para él y para su familia (su
mujer, Paula, y sus dos hijos). «Mi familia
no está loca» exclama cuando se le pregunta
si ellos no le acompañan en sus viajes, que
en ocasiones le mantienen fuera de casa
durante 9 meses. Ahora tiene en mente
materializar su sueño: publicar un
libro-guía con los municipios más bellos o
emblemáticos del país.
En estos 20
años ha recorrido aproximadamente un millón
de kilómetros, con una media de 50.000
anuales y 250 diarios. Ha cambiado 20 veces
de moto. Actualmente conduce un ciclomotor
Suzuki de un color rojo apenas
identificable por la cantidad de pegatinas
de publicidad que lleva encima. Y es que
ahí está parte de su secreto para
«autofinanciarse» los viajes y poder
mantener también a su prole.
Se
jacta orgulloso de haber visitado una gran
parte de los 8.108 pueblos de España (en
concreto, unos 6.500) y espera alcanzar el
record de ser la única persona que los haya
visitado todos en 5 o 7 años más. Cada vez
que llega a un pueblo, se pone en contacto
con las autoridades y empresas locales a
fin de solicitarles un donativo, que puede
ser en forma económica (entorno a unos
90-150 euros, generalmente) o en especias,
obteniendo alojamiento, comida y
equipamiento gratuitos.
Un modo
de vida
Esta forma de vida ha
llevado a muchas personas a calificar a
David como «un geta, un vividor», pero
procura siempre agradecer las ayudas que
recibe. El agradecimiento lo realiza
obsequiando al municipio el producto de
otra de sus grandes aficiones: la
fotografía. Con su cámara retrata paisajes
y rincones de cada lugar que visita.
Algunas de las fotos las conserva, pero la
mayoría las entrega para que el consistorio
pertinente haga con ellas lo que desee.
Además, ofrece también numerosas charlas,
exposiciones y conferencias en escuelas y
centros de jubilados como contraprestación
por la ayuda recibida.
En los últimos
cuatro meses, este «correcaminos» ha
regresado a muchos pueblos que ya conocía y
admiraba por su belleza o por su fama
histórica y cultural. La publicación de su
libro lo requiere. En ese tiempo ha
recorrido ya 40.000 kilómetros y aún le
faltan. Estima que dentro de unos 10 meses
podrá tener listas las 440 páginas de esa
guía, que contendrá textos e imágenes
tomadas por él. Serán unos 500 los pueblos
reflejados, y habrá al menos uno de cada
provincia. Pero sólo aquellos pueblos que
le hayan ayudado. De las Islas Baleares,
aparecerán una veintena. Y Sóller,
probablemente, en la portada. Es además en
esta localidad, en mayo de 2003, donde
pretende realizar la presentación de este
libro que, en principio, cree que solo
comprarán sus amigos (personas con las que
ha establecido contacto en sus
viajes).
David Martínez se considera
«un motero total y un coleccionista de
paisajes» (hace unas 70.000 fotos al año) y
afirma que, si conociera a alguien que se
dedicara a lo mismo que él, abandonaría.