TOMEU MAURAPALMA.-Los antecedentes son
como para echarse a temblar. El Mallorca
sólo ha podido ganarle al Valladolid uno de
los 17 últimos partidos disputados. Es, sin
duda, uno de los enemigos que peor se le
da, tal y como quedó patente en el
encuentro de la primera vuelta disputado en
el Nuevo Estadio de Zorrilla, en el que de
nada sirvió completar una de las mejores
actuaciones de la temporada.
La maldición
que amenaza al Mallorca cada vez que se
enfrenta al Valladolid viene de lejos. De
hecho, el resultado más habitual en Palma
es el empate. De los ocho últimos partidos
jugados entre ambos en la isla los
mallorquines sólo han podido ganar uno,
hace tres temporadas, gracias a un gol
marcado en el segundo tiempo por el
delantero catalán Dani García. Y si es
cierto que el Valladolid sólo ha ganado en
otra ocasión (0-2, con dos goles de Gabi
Moya, en la temporada 87-88), también lo es
que en los seis restantes enfrentamientos
el resultado final ha sido de tablas,
cuatro veces empate a uno y las otras dos a
cero. Un marcador, por cierto, que sería
suficiente para mantener la categoría
siempre que Las Palmas no fuera capaz de
conseguir la victoria en Anoeta ante la
Real Sociedad.
Por supuesto, peor se le
da al Mallorca Zorrilla, donde ha mordido
el polvo en siete de sus nueve últimas
visitas, y en las otras dos tuvo que
conformarse con el premio menor del empate,
y siempre a cero, por supuesto. Su última
victoria data de la temporada 86-87, en la
que se impuso 0-1 gracias a un gol marcado
por Hassan Fadil.
«No creo en las
estadísticas. Están para romperse», dijo
ayer en la Cadena Cope el entrenador del
Mallorca Tomeu Llompart cuando se le
comentó este detalle. «Nos jugamos tanto
que aquí no vale más que ese partido. Para
nosotros es una final y no vamos a
fallar».
Más allás de las declaraciones
eufóricas del técnico, el Mallorca tiene un
clavo al que agarrarse. Esta temporada ha
derrumbado todas las estadísticas, tanto a
favor como en contra. Ganó en Vallecas por
primera vez en su historia, quebró una
racha de 40 años sin vencer en Bilbao y,
por contra, fue derrotado en casa por el
Celta, algo que nunca había sucedido en
Primera División. De ahí que este récord
negativo que presenta ante el Valladolid
tenga muchas opciones de ser también
vulnerado.