PAQUITA GIMENEZPALMA.- El Egipto
faraónico, cuna de la civilización cuyo
pensamiento y cultura todavía hoy despierta
admiración y fascinación, se ha convertido
en el leif motiv de la exposición con la
que esta noche se inaugura un nuevo centro
de exposiciones en Palma.
El Palacio de
Arte (PADA), ubicado en la antigua casa
señorial del Duque de Ayamans en el número
cinco de la calle Zanglada de Palma, es una
iniciativa de promoción y capital
extranjeros que, a partir de los montajes
temporales que tiene previsto organizar,
dos anualmente, pretende enriquecer la
oferta cultural de Palma. Su filosofía
radica en mostrar piezas originales de las
antiguas civilizaciones persa, egipcia,
griega y romana, pertenecientes a los
fondos de algunos de los museos más
importantes de Europa, gracias al acuerdo
que sus gestores han podido
alcanzar.
Andrea-Christina Thiem,
arqueóloga especializada en egiptología y
directora del centro, obvió la cifra a la
que asciende la inversión que ha sido
necesaria para poner en marcha el proyecto,
pero vinculó y justificó la elección de
Mallorca como sede para el centro PADA por
motivos emocionales, así como «por la
riqueza de su pasado histórico».
Thiem
aclaró también que pese a que la sociedad
promotora está gestionada por alemanes,
existe un consorcio en el que particulares
mallorquines tienen participación.
La
directora del Palacio de Arte estuvo
acompañada durante la presentación del
proyecto, por el profesor y gerente, Arne
Eggebrecht, así como por Carme Feliu. La
teniente de alcalde de Cultura, como
representante del Ayuntamiento de Palma,
quiso así respaldar una iniciativa que
calificó de «magnífica» y que, en su
opinión, «deberían proliferarse más», ya
que sin duda Palma se beneficia de
ellas.
Tránsito a la eternidad
Uno de
los grandes pilares sobre el que se asienta
la cultura del Antiguo Egipto, y que
propició el desarrollo de su arte, se
basaba en la creencia de que la vida
terrenal no era sino un mero tránsito que
debía ser aprovechado para preparar una
magnífica 'Casa' (el monumento funerario),
donde disfrutar de la vida eterna.
Por
este motivo, el experto profesor Eggebrecht
puntualizó que casi todas las piezas que se
conservan y se exhiben están relacionadas
con los monumentos funerarios y con los
templos que los faraones dedicaron a sus
dioses.
Así, programada especialmente
para Mallorca, En la Corte del Faraón,
título de la muestra que permanecerá
abierta al público hasta el 27 de octubre,
centra su atención en la etapa más
esplendorosa del Antiguo Egipto, la
conocida como Imperio Nuevo, que integra
tres dinastías (de la XVIII a la XX) y que
abarca el período de tiempo de 1050 a.C. a
1070 a.C. En esta su primera propuesta, el
Palacio de Arte propone un recorrido que se
ha organizado, como si fuera una pirámide,
en torno a la estructura social que
propició el desarrollo de la cultura
egipcia: la realeza y el estado.
Si la
primera planta acapara y centra la atención
de sus salas en la reina, el faraón y los
príncipes y princesas, el sacerdocio y los
funcionarios son los protagonistas de las
habitaciones del segundo piso.
Alrededor
de 180 piezas (joyería, utensilios de la
vida cotidiana, cerámicas y estatuaria y
estelas funerarias) cedidas por el Museo de
Historia del arte de Viena, los Reales
Museos del Arte y de la Historia de
Bruselas, el Museo Nacional de Antigüedades
de Leiden, así como piezas de colecciones
privadas, conforman esta exposición que
muestra en Palma piezas extraordinarias
como el anillo de oro con el sello impreso
de Nefertiti (uno de los tres que se
conservan en todo el mundo), objetos
curiosos como el escarabajo nupcial de
Amenhotep III, fragmentos de relieve
funerarios de la tumba de Merire, y un
fragmento de estatuilla que reproduce el
torso desnudo de Akhénaton, entre otras
reliquias.
Todo ello dispuesto en las
doce salas de exposición, que se han
habilitado sobre una superficie de 750
metros cuadrados por planta. Además, el
centro dispondrá de otros servicios
alternativos como salas de conferencias,
donde se prevé proyectar vídeos, ofrecer
charlas y conferencias, y programar
lecturas con el objetivo de convertir al
centro en un punto de «encuentro, discusión
y debate».
El horario de visita, que
contará también con servicio de guía
asistida, prevé una apertura diaria de las
9.00 a las 19.00 horas, y una tarifa, que
para esta primera propuesta ha fijado unos
precios de 4 euros para estudiantes, 8
euros para residentes y 10 para turistas.