DIEGO FELIUPALMA.- El pleno del
Ayuntamiento de Calvià aprobó en la noche
del pasado jueves el convenio de
colaboración con la Conselleria d'Obres
Públiques, Habitatge i Transports para la
creación cordinada y conjunta de un
servicio de transporte urbano e
interurbano.
El Partido Popular denunció
que con el convenio se pretende eludir la
obligación de sacar a concurso las líneas
que en la actualidad opera la EMT de Palma
y que están caducadas por sentencia firme
desde enero de 2000, tal y como informó
ayer este periódico.
El convenio, en su
punto segundo, acuerda la unificación de
las concesiones que unen los municipios de
Andratx, Calvià y Palma en cumplimiento de
lo establecido en el Reglamento de la Ley
de Ordenación del Transporte Terrestre «y
los servicios autorizados al Ayuntamiento
de Calvià» por resolución de la Conselleria
del 2 de agosto de 2000.
El anteproyecto
de prestación conjunta e integrada del
servicio de transporte urbano e interurbano
contemplará tanto los de competencia
municipal como los del corredor
Palma-Calvià-Andratx.
La Conselleria ha
de elaborar un pliego de condiciones de la
nueva concesión unificada para la
adjudicación del servicio. Según el PP, el
pliego se está preparando de tal modo que
la única empresa que puede concurrir es la
actual concesionaria de la Línea
Palma-Andratx, la empresa Damas que explota
en la actualidad las líneas del Poniente de
Mallorca.
Damas tendrá, en el caso de que
se confirmen estas expectativas, la ruta de
la Línea 21 de la EMT, que dejará de
operar. Esta línea tuvo en el pasado año un
flujo de pasajeros superior al 1.100.000
entre Palma y Palma Nova. De hecho se la
considera la línea estrella del corredor de
Poniente.
Además de esto, el convenio
establecerá una cuantía en concepto de
compensación económica para el
concesionario, «para potenciar la
utilización del transporte público
colectivo». En otro punto del convenio se
abre una puerta a la ampliación,
modificación o concrección «en función de
las necesidades reales del servicio a
prestar». Este punto, a criterio del PP, da
un margen de maniobra «extraordinario» a la
comisión mixta Conselleria-Ayuntamiento
para modificar «cuando consideren oportuno»
el acuerdo que sustenta la nueva
concesión.
En el rifirafe de acusaciones
y denuncias formuladas durante el pleno por
este asunto, la alcaldesa, Margarita
Nájera, negó la palabra por alusiones a un
concejal del PP y todo el grupo abandonó la
sala.