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Piñero: «Hicieron un plan para cargarse el turismo»
PALMA.- Si las jornadas llevaban por título
«Pasión por el turismo II», el presidente
de Soltour, Pablo Piñero, puso corazón y
cargó las tintas contra la política
turística del Govern de Antich. En opinión
de Piñero, el «sector público está obligado
a coexistir con el privado», caso que en
Baleares, al contrario de lo que ocurre con
las principales comunidades turísticas de
la Península, no sucede. Piñero achacó el
divorcio entre el sector hotelero y el
Ejecutivo «a un plan premeditado que
hicieron los miembros del Pacto de Progreso
para cargarse el turismo». «Querían reducir
el número de turistas en dos ó tres
millones y escogieron a una persona
manejable, voluble y poco fiable como
Alomar», dijo Piñero. En este sentido,
acusó al titular de Turismo de «hacer
tambalear a la comunidad autónoma más rica
de España y dinamizar al sector hotelero».
El máximo responsable de Soltour también
aseguró que «el Ejecutivo de Antich ha
iniciado una verdadera caza de brujas
contra el empresariado hotelero». En
cambio, evitó que estos comentarios se
intentarán identificar con ideas políticas,
al subrayar el trabajo que está realizando
con municipios socialistas como el canario
Costa Adeje o Calvià. El que también
pregonó su descontento y frustración con el
actual Ejecutivo fue el vicepresidente de
la Federación Hotelera de Mallorca, Ignasi
Esteve, al acusar al presidente Francesc
Antich de «embustero» y de «conseguir la
mayor fractura social y demonizar a los
empresarios». Por su parte, el presidente
del Fomento del Turismo, Miguel Vicens,
piensa que 'las vacaciones fiscales a los
hostales' ha sido una «chapuza más» y se
preguntó: «¿La función social exime a los
pastilleros que se concentran en estos
establecimientos?».
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