jose m. de lamoEIVISSA.- Un joven
empresario ibicenco se ha visto obligado a
cerrar su empresa por falta de personal.
Javier Mazo es propietario de una empresa
de servicios y necesita con urgencia dos
fontaneros para atender una serie de
contratos firmados con diversas compañías
aseguradoras.
Pese a haber puesto en
prensa diversos anuncios solicitando
personal, este joven empresario no obtuvo
ninguna respuesta. Finalmente, optó por
dirigirse al INEM, donde tomaron nota de su
solicitud.
Tras un par de días, el INEM
le remitió un listado de 16 personas que
coincidían con el puesto que solicitaba, y
los citó para una entrevista personal. Dos
de los trabajadores inscritos en el INEM
excusaron su presencia por haber obtenido
ya un contrato laboral. De los otros 14
nada se supo.
Javier Mazo se pasó toda la
mañana y toda la tarde pendiente de que
acudieran estos 'presuntos' solicitantes de
empleo, pero la espera fue en vano.
Ante
este plantón, decidió volver a dirigirse a
las oficinas del INEM para pedir algún tipo
de explicación. Desde la oficina de empleo
le dijeron que no se podía hacer nada en
caso de que los trabajadores no se
presentaran a las entrevistas.
«Por este
motivo», señala Javier Mazo, «no me queda
más remedio que cerrar la empresa. No puedo
cumplir los contratos que había firmado
porque es imposible conseguir
personal».
La empresa que había fundado
este joven en el mes de enero proporcionaba
beneficios y había conseguido contratos
millonarios con diversas compañías de
seguros, «pero viendo que ellas no podían
esperar a que yo tuviera personal y mi
imposibilidad para conseguirlo he optado
por el cierra», señala.
Sin
respuestas
La administración no tiene
respuesta por el momento a estos casos de
absentismo a la hora de colocar a los
parados del INEM, aunque el Gobierno está
tomando las medidas pertinentes para evitar
sucesos de este estilo. El propio
presidente del Gobierno, José María Aznar,
anunció ante el Congreso de los Diputados
hace unos días que en España había más de
127.000 ofertas de empleo sin cubrir en el
INEM, y señaló que la reforma prevista por
su Ejecutivo pretende que el seguro de
desempleo no se convierta en un salario y
lo cobren quienes lo necesiten.
Esta
reforma prevé que dejen de cobrar el
desempleo las personas que rechacen tres
ofertas de trabajo adecuadas, esto es, las
que estén a menos de 50 kilómetros.
Aznar
acusó de insolidarios a aquellos que
rechazan ofertas de trabajo y siguen
cobrando con las aportaciones de otros
trabajadores.