TORRES BLASCOPALMA.- El ministro de
Medio Ambiente, Jaume Matas, y la
presidenta del Consell de Mallorca, Maria
Antònia Munar, anunciaron ayer un acuerdo
para comprar, finalmente, la finca de Raixa
y repartirse posteriormente su
gestión.
Con esta operación, que supone
el pago de 8.414.169,46 euros (1.400
millones de pesetas), la finca pasará a ser
de titularidad pública. El Ministerio de
Medio Ambiente transferirá 1.000 millones
de pesetas al Consell y la institución
insular aportará la diferencia.
La
compra, aunque Medio Ambiente aporte la
mayor parte del dinero, la efectuará el
Consell de Mallorca, que ejerce así su
opción de tanteo y retracto y evita que
Raixa pase a manos de la diseñadora germana
Jil Sander que había depositado ya una «
paga y señal» de 500 millones de
pesetas.
El cierre de la operación fue
anunciado conjuntamente por la presidenta
del Consell y el ministro quienes, el
pasado octubre, ya habían anticipado su
decisión de comprar, aunque a un precio
inferior: 1.250 millones de pesetas.
El
Consell recurrirá a su superávit para
dedicar 400 millones a la compra. Ya los
presupuestos preveían una partida inicial
de 150 millones para este fin y existía el
acuerdo político de comprar. El pleno del
lunes autorizará a Munar a la firma del
convenio con el Ministerio, concretamente
con la Fundación de Parques Nacionales.
Precisamente esta fundación ocupará una
parte de la finca.
En virtud de este
acuerdo, pendiente aún de ser plasmado en
un convenio que se rubricará el próximo 2
de enero, el Ministerio de Medio Ambiente,
a través de la citada Fundación, será el
titular de las dos terceras partes de la
finca, declarada Bien de Interés Cultural
en 1993, en tanto que el Consell de
Mallorca será propietario de la tercera
parte restante.
La presidenta del
Consell explicó que los gastos de
rehabilitación y mantenimiento de este
espacio, que también funcionará como centro
de recepción oficial de autoridades,
correrán a cargo de la Fundación de Parques
Nacionales, un organismo dependiente del
Ministerio y encargado de proteger y
gestionar este tipo de espacios que se ha
constituido recientemente.
Puertas
abiertas
En este sentido, el acuerdo
alcanzado prevé iniciar la redacción del
proyecto de reforma integral de la finca
antes del verano de 2002 para que, una vez
finalizado, sea aprobado en sesión plenaria
por la administración insular, institución
a la que corresponderá la presidencia de la
comisión mixta de gestión.
Pese a que
con anterioridad el precio de la finca se
había fijado en unos 1.200 millones de
pesetas, Munar aseguró que «los
mallorquines han hecho un buen negocio»,
pues gracias a la aportación del
Ministerio, la institución insular «sólo ha
tenido que pagar 400 de los 1.200 millones
de entrada».
Munar indicó que Raixa
(situada en el municipio de Bunyola y
originaria del cardenal Despuig) podrá ser
visitada por el público en general a través
del establecimiento de jornadas de puertas
abiertas.
Por otro lado, Matas señaló
que sigue vigente su interés por alcanzar
acuerdos con el Consell de Mallorca para
adquirir fincas en la costa de
Mallorca.
El acuerdo alcanzado ayer
parece poner fin, al menos por ahora, a la
polémica sobre el destino final de la finca
y quita el «mal sabor de boca» del
frustrado anuncio de octubre cuando a los
pocos días de reunirse Munar con Matas
trascendió que la citada diseñadora había
decidido comprar.
Matas explicó que el
acuerdo empleado para adquirir la finca no
era inusual y que se han dado otros casos
de subvenciones del Ministerio de Medio
Ambiente a organismos que no son gobiernos
autónomos.
Munar, en este punto, dejó
claro que «por la Ley del Consell, también
nosotros somos gobierno autónomo». De
hecho, la presidenta del Consell se refirió
en todo momento al acuerdo entre el
Ministerio y el «gobierno de Mallorca».