TORRES BLASCOPALMA.- Los responsables de
ordenación del territorio del Govern balear
y el Consell de Mallorca, Francesc Quetglas
y Rafael de Lacy, intentan alcanzar un
pacto sobre el territorio que permita a
ambos gobiernos presentar un acuerdo para
aprobar, casi en paralelo, toda la
legislación pendiente y dejar encauzado en
esta legislatura el diseño territorial de
las Islas.
Desde el departamento que
dirige Francesc Quetglas incluso se confía
en que Unió Mallorquina (UM) acepte aprobar
una revisión de las DOT, que no fije
límites poblacionales y que deje en manos
de los consells la ordenación del suelo
rústico atendiendo a las peculiaridades de
cada Isla. Desde UM se insiste, no
obstante, en que el partido que preside
Munar ya considera que las DOT han sido
modificadas. Fuentes de este partido
argumentan que informaciones en sentido
contrario «sólo colaboran a la
confusión».
A pesar de todo tanto desde
el Govern como desde el Consells se insiste
en las última semanas que el acuerdo puede
ser posible. Al presidente Antich le
gustaría presentarse la próxima semana al
debate sobre el «estado de la comunidad»
con una propuesta concreta. Sabe que desde
los dos extremos del arco parlamentarios
(verdes y PP) va a ser interpelado sobre
este asunto. En estos momentos, el Govern
está dando a entender que Rafael de Lacy
está siendo receptivo a las propuestas y
que es factible pactar un paquete
territorial que «salve la cara» a ambas
instituciones.
Alorda, crítico con el
Plan
Ayer, el portavoz institucional del
PSM y conseller insular del «gobierno
Munar» destacó que para su partido lo
importante era que se cumplieran los
objetivos de contención del crecimiento
urbanístico y se mostró dispuesto a «no
hacer bandera de los instrumentos para
conseguirlo, si revisión de las DOT o plan
territorial», mientras se corrigieran los
«puntos negros» urbanísticos del
crecimiento de las Islas.
No obstante,
Alorda se mostró sumamente crítico con el
diagnóstico del Plan territorial de
Mallorca. Consideró que la presidenta del
Consell estaba asumiendo como «propios del
equipo de gobierno» algunos puntos que, en
teoría, son únicamente propuestas del
equipo redactor. Así citó la construcción
de una «ciudad aeroportuaria» o el segundo
cinturón de Palma. El PSM rechaza este
proyecto. UM, a lo que más está dispuesta,
es a «posponerlo una legislatura». La
presidenta del partido y del consell admite
que puede que ahora no tenga mayoría para
iniciar la construcción del segundo
cinturón pero que, a la larga, éste se hará
inevitable.
Alorda, que ayer ofreció una
rueda de prensa para «fijar el papel del
PSM ante el plan territorial de Mallorca»
recordó que, por lo pronto, las propuestas
del equipo redactor sobre la capacidad de
alojamiento actual se sitúan en los límites
de las DOT del PP. También se quejó de que
en los trabajos iniciales del plan
territorial no figuren referencias a las
dos moratorias que aprobó el
Consell.
Desde UM se insiste en que la
elaboración del plan no está más que en su
fase inicial y que todos los grupos del
Consell van a participar en el
mismo.
Mientras, y según ha constatado
este diario, Quetglas y De Lacy (PSIB y UM)
están negociando de forma paralela a la
discusión pública. El primer acuerdo entre
el conseller Quetglas y UM se escenificó el
pasado martes en el pleno del Parlament,
cuando el portavoz de UM y vicepresidente
del Consell de Mallorca, Miquel Nadal,
anunció que su partido no votaría una
moción del PP por la que se instaba al
Govern a retirar su moratoria y la
propuesta de revisión de las DOT. Quetglas
consideró «un buen síntoma» la actuación de
UM.