PAQUITA GIMENEZ
PALMA.- La exigencia por parte de las grandes distribuidoras de cine en Madrid ha obligado a las salas cinematográficas de Baleares a suprimir el segundo día del espectador. La resolución adoptada por la Asociación de Cines de Baleares se hará efectiva a partir del próximo martes, día 6 de noviembre, sin posibilidad de que sea revocada.
Al menos, así lo reconocía ayer a este periódico el empresario Rafael Salas, que dirige una parte importante de los centros cinematográficos de Palma. Columbia, Warner, Hispano Fox Film y Buena Vista Internacional son algunas de las distribuidoras que han expresado su deseo de que Baleares suprimiera este segundo día del espectador, que propiciaba un descuento importante sobre el precio de la entrada habitual, 800 pesetas, y favorecía la afluencia de los espectadores a las salas.
El motivo que justifica este petición o «exigencia» es que la comunidad autónoma balear, dentro del ámbito estatal, es la única que tenía implantado este segundo día de oferta cinematográfica.
Por este motivo, las distribuidoras expresaron a los empresarios baleares su malestar y sentenciaron en un comunicado que si «se quería seguir manteniendo, los exhibidores debían ser quienes se hicieran cargo de la diferencia de precios resultante».
Cabe destacar que la facturación de la distribuidora queda sujeta al contrato que suscribe junto a la sala cinematográfica en función de un porcentaje variable.
Rafael Salas afirmó que la resolución que ha adoptado la Asociación de Cines de Baleares, que preside Sebastià Salom, llega después de haber estudiado las tentativas que hubieran posibilitado mantener la entrada de los martes al precio estimado para este día, aunque afirmó que «no ha sido posible».
El empresario aclaró que esta decisión no afecta a los descuentos de los que se benefician los espectadores que están en posesión de los carnés «Jove», «Diver», «Gran» y el carné de estudiante. De esta forma, la lista de precios que queda vigente a partir de noviembre mantiene la entrada del lunes, día del espectador, a 575 pesetas; de martes a domingo el precio general de venta en taquilla será de 800 pesetas, pudiendo hacerse efectivo el descuento de 150 pesetas los viernes (carné Jove), los sábados (carnés Gran y Diver) y de martes a viernes (estudiantes).
Por su parte, Pedro Bonet, director de los multicines Renoir, expresó su confianza respecto a que «la afluencia de público de los martes no descienda mucho» pese a la resolución de la Asociación.
El responsable del multicines localizado en S’Escorxador incidió en que Baleares «era la única comunidad autónoma donde se había implantado este segundo día del espectador», como medida para captar la atención de un mayor público. No obstante, Bonet reconoció que «si la taquilla del martes fuera buena, la empresa asumiría la diferencia» requerida por las distribuidoras y puntualizó que la media de espectadores que acuden a las salas los martes no supone una facturación tan importante.
Los cinéfilos acuden en masa los lunes y los fines de semana y días festivos siguen siendo los elegidos para llenar las salas. «Hay mucha gente que prefiere acudir los miércoles e incluso los jueves para evitar, precisamente, la masificación y las colas», que ocasionan los estrenos y la posibilidad de adquirir la entrada más barata.
Baleares fue la comunidad que promovió, históricamente, la implantación del día del espectador -práctica que, con posterioridad, se fue extendiendo al resto de comunidades autónomas- con el fin de incrementar la afluencia del público y llenar los cines. Cines, por otra parte, que, en número de diez y a la espera de que se inauguren 25 nuevas salas en Porto Pi y al menos una decena en Cas Capiscol, sitúan a Palma como la capital con más salas de cine.